lunes, 16 de diciembre de 2013

“Los cuerpos, felices y agradecidos, yacían inmóviles tras la unión repetida y profunda. La respiración acompasaba transmitía una doble sensación de plenitud. Solamente las manos se buscaron. Ya no iban en busca de las zonas erógenas, que tanto placer habían brindado.”

— Mario Benedetti



No hay comentarios: