jueves, 15 de mayo de 2014

La  astrología propone registrar y aceptar diferencias proponiendo doce tonos de personalidad. Sin embargo, si bien es una disciplina que brinda información mucho más compleja que la que adquirimos simplemente con los doce signos, permite mostrar doce estilos personales y diferenciados.

 El signo que todos conocemos se refiere al lugar en el que tenemos el Sol en la Carta Natal, y opera a modo de “director de orquesta” de una compleja partitura de vida. Si profundizamos, podremos conocer el signo de la Luna, que aportará información sobre nuestro mundo emocional, sobre los planetas que nos contarán qué instrumentos nos han tocado. Finalmente, el signo del Ascendente simboliza nuestro destino o qué clase de partitura debemos aprender a ejecutar en la vida.

Es llamativa la presencia del número doce en varios patrones organizadores de nuestra cultura: doce signos, doce meses, doce apóstoles, las doce tribus de Israel. La mirada astrológica propone animarnos a pensarnos como doce momentos de la tierra.

Somos sustancia sometida a movimiento y vibración que genera múltiples formas. Asociar al momento de la tierra en que hemos nacido es una de las formas de acercar la astrología a lo cotidiano. Para ella, el propósito del cielo se expresa a través de ritmos y sustancias terrestres.

Las sustancias de la tierra se dividen en cuatro, los cuatro elementos: fuego, tierra, aire y agua, que se asocian de la siguiente manera: el fuego al deseo y la pasión; la tierra a la objetividad y al pragmatismo; el aire al intelecto y a la vincularidad; y el agua a la sensibilidad y a la familia.

Los ritmos de la tierra se dividen en tres modalidades: de inicio de estación o “cardinal”, de estabilidad de la estación o “fijo” y de preparación al cambio hacia la nueva estación o “mutable”.

Cada individuo actúa según la combinación de elemento y modalidad del signo en que ha nacido. El ritmo astrológico se ordena entonces a través de un pulso de 3 X 4, tres modalidades para expresar cuatro elementos o formas de percibir el mundo.

Cada signo tiene en su  esencia talentos y dificultades. Conocelos.



Los iniciadores. Los signos cardinales serán los iniciadores, los que han nacido en tiempos de cambio de estación, tendrán iniciativa y darán movimiento al elemento al que pertenecen. Ellos son Aries, Cáncer, Libra y Capricornio.

Aries es Cardinal de Fuego. Da inicio a la pasión y va en busca de vitalidad. Son personalidades valientes, expresivas, genuinas, enérgicas, entusiastas y decididas. Tendrán grandes dificultades con la tolerancia, pues serán impacientes, excesivamente arriesgados, frontales y  agresivos.

Cáncer es Cardinal de Agua. Da inicio y va en búsqueda de la sensibilidad, del amor y de la ternura. Su accionar se dirige, principalmente, a lograr dar y conseguir cobijo y protección. De su excesiva  sensibilidad  y su eterna búsqueda de afecto surgirán, también, sus dificultades: cerrarse ante desconocidos pareciendo miedosos, fríos y distantes a modo de disimular su gran vulnerabilidad.

Libra es Cardinal de Aire. Da inicio a lo vincular y va en búsqueda de nuevos desafíos intelectuales. Serán excelentes para captar el deseo del otro. Mediadores y seductores, tendrán dificultad para moverse por sí mismos, para encontrar su deseo individual y podrán parecer acomodaticios o poco comprometidos.

Capricornio es Cardinal de Tierra. Es el accionador de lo concreto. Iniciador de proyectos, va en busca de logros con plena conciencia de que la vida depende de los propios esfuerzos. Práctico, realista y eficiente, podrá pecar por ser excesivamente exigido, austero, esforzado o autoritario.



Los comprometidos. Las estaciones se instalan en la tierra cuando estamos en tiempos de signos Fijos: Tauro, Leo, Escorpio y Acuario. El clima se ha fijado en una estación en particular. Los nacidos en estos tiempos serán perseverantes y determinados para con su elemento. El principal interés de estos cuatro signos es dirigir sus energías hacia su interior para fortificarse desde adentro y centrarse en sus objetivos.

Tauro es Fijo de Tierra. Comprometidos con sus logros y perseverantes en alcanzar objetivos visibles y materiales. Serán personalidades tenaces, fiables y potentes. De cuerpos sensoriales y sensuales, priorizan disfrutar ante todo. En esta fijeza con la tierra, tendrán gran dificultad para soltar o cambiar, serán  posesivos, tercos y obstinados.

Leo es Fijo de Fuego. Comprometidos con su fuego interno y con su corazón, serán genuinos y expresivos. De personalidad llamativa e intensa, se sentirán siempre estimulados a ser fieles a la expresión de su ego, por lo que tendrán las dificultades de ser exagerados, dramáticos, egocéntricos y algo tiránicos en su accionar.

Escorpio es Fijo de Agua. Comprometidos con sus emociones y sus afectos, dará personalidades pasionales, intensas y magnéticas. Pero también celosas, posesivas, desconfiadas y controladoras de aquellos que aman.

Acuario es Fijo de Aire. Comprometidos con sus ideas, son personalidades de avanzada, que piensan diferente al resto. Con sus penetrantes y creativas ideas, logran modificar el entorno. Este estigma de pensar diferente, puede generar locos, rebeldes o raros y traerles dificultades para comprometerse pues les cuesta sentir afinidad con el resto.



Los buscadores. Cuando la tierra se prepara para una nueva estación, estamos en un tiempo de signos de buscadores o  Mutables: Géminis, Virgo, Sagitario y Piscis. La temperatura anuncia el cambio que se viene, son períodos de adaptabilidad en los que es necesario acomodarse a las nuevas circunstancias climáticas. Los nacidos bajo signos mutables tienden a desarrollar personalidades adaptables y flexibles, ingeniosas, de mente abierta que intenta incluir lo que se viene. Podemos nombrarlos como adaptables, versátiles, inquietos y buscadores en el elemento que les corresponda.

Géminis es Mutable de Aire. Es el buscador de ideas y de vínculos. Dotado de una maravillosa capacidad para preguntar, tendrá un versátil intelecto, se interesa en una gran variedad de temas y tiene máxima capacidad para vincularse con toda clase de personas. Su cualidad para moverse en muchas direcciones también simbolizará su mayor dificultad,  pues dará personalidades indecisas, inconstantes y de humor cambiante.

Virgo es Mutable de Tierra. Es el buscador de lo concreto, dará personalidades investigadoras y cuestionadoras de lo que para el resto es evidente. Observador e inconformista, intenta resignificar la existencia y comprometerse con el sentido de su vida siendo útil, servicial y eficiente. Esta misma mirada laberíntica generará sus mayores dificultades: la crítica, el inconformismo y el escepticismo.

Sagitario es Mutable de Fuego. Es el buscador de sentido, exploradores del deseo e  investigadores del alma. Dará personalidades que cuestionan las creencias y estimulan a  convertirnos en sujetos más desarrollados. Serán tanto entusiastas, generosos y vitales como exagerados, dogmáticos, sabelotodo y negadores.

Piscis es Mutable de Agua. Es el buscador del amor. Dará personalidades exploradoras de sensibilidad trascendente, inquietos investigadores de lo que somos más allá del intelecto. Naturalmente compasivos, empáticos, serviciales y amorosos; su extrema sensibilidad les genera la necesidad de protegerse, tendiendo a endurecerse en exceso y forjando personalidades  agresivas, hiperactivas o híper exigidas.



Beatriz Leveratto.


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