jueves, 14 de septiembre de 2017

Querer es poder

¡AYÚDENME! ¡SÁNENME!

Alguna vez, hace ya varios años, escuché a Enric Corbera comentar en alguno de sus muchos y extraordinarios videos, que él pocas veces revisaba los emails que recibía. Y además de esto, él mencionaba que cuando alguno de esos emails que sí revisaba comenzaba con la frase “ayúdeme” , “necesito que usted me sane”, lo borraba sin leerlo.
Tengo que aclarar por supuesto, que la primera vez que escuché esto me quedé un poco contrariada, porque no entendí de buenas a primeras lo que él quería decir.
Con el paso del tiempo, con más y más aprendizaje de toda esta metodología de la Biodescodificación, uno finalmente llega a comprender ese modo de pensar y de actuar, iniciando por casi el primer fundamento de la Biodescodificación: Nadie sana a nadie.
La salud no puede otorgártela absolutamente nadie más que tú.
No lo logrará un Reiki.
No lo logrará una imposición de manos.
No lo logrará un Ho´o Pono Pono.
No lo logrará un curandero o un chamán
No lo logrará una lectura de tarot ni lo lograrán algunos imanes sobre tu cuerpo.
Porque aunque sea la terapia altamente efectiva, si no hay una toma de conciencia, un cambio, fácilmente se regresará al mismo punto de enfermedad o de sufrimiento.
Porque somos mente, somos energía, somos lo que pensamos, y sobre todo, somos lo que hacemos.
Por lo tanto, por muchos o pocos tratamientos que las personas intentemos, no existirá cambio alguno si no hay un granito de nuestra parte para cambiar las circunstancias.
Hay un punto, en el que afortunadamente sólo algunas personas bajo un conflicto emocional grave o importante, se olvidan de su potencial, de su fuerza interna y recurren al victimismo con el pretexto de “sanar”.
Necesito ayuda, no sé qué hacer, qué opina usted, qué haría usted, qué debo hacer, he sufrido mucho, estoy sufriendo mucho, pobre de mí, pobre de mi hijito, pobre de mi mami, qué tengo qué hacer, etc, etc, etc.
Y si una persona ya está ubicada en el canal “necesito que me ayuden”, es completamente imposible que se le pueda ayudar. ¿Por qué? Porque esa persona, ha decidido dejar en tus manos, en manos ajenas la responsabilidad de su vida.
Afortunadamente, el porcentaje de personas que actúan así o viven así, es realmente mínimo, si acaso uno de cada 70 o más casos. Y vaya que es impresionante, el nivel de victimismo que viven.
Porque si a ese tipo de personas tú le dices: “aléjate de eso que te daña”, y lo siguiente que te dice es: ¿pero cómo?
Porque si a ese tipo de personas tú le dices: “cambia tal o cual cosa en tu vida”, lo siguiente que te dice es: “no puedo”
Porque si a ese tipo de personas tú le dices: “hazlo por ti”, lo siguiente que te dice es: “no puedo abandonar a…”
Y con todo esto, lo único que esas personas quieren ver, escuchar o sentir, es que sientes compasión por ellos, que sientes que efectivamente su vida es una total desgracia o tragedia y que sufres con su historia tal como hacen ellos y al mismo grado. Con esto, la solución está muy pero muy lejos.
Nada fuera de ti, puede enfermarte, principio elemental de la Biodescodificación (salvo por el precepto de que la Biodescodificación no resuelve envenenamientos químicos).
La Biodescodificación no vendrá a resolver tus problemas de pareja o familiares, la Biodescodificación no vendrá a hacerte rico o a conseguirte el trabajo del año. La Biodescodificación no vendrá a quitarte un cáncer ni a sanar a tu hijo, jamás. 
La Biodescodificación vendrá únicamente a decirte la historia que estás repitiendo y vendrá a decirte los programas que has heredado. Fortalecerá tu autoestima, te empoderará, te dirá por dónde buscar y todo lo demás, lo que tú hagas, los aspectos de tu vida que tú cambies, serán 100% tu responsabilidad. La Biodescodificación hará que tú te sanes a ti.
Los Biodescodificadores no somos “sanadores”. Los Biodescodificadores somos las personas más racionales del planeta. Porque el único objetivo, es hacerte ver, el momento exacto en la historia de tu vida o en tu historia familiar, en el que fuiste programado para ser apegado, para ser aprehensivo, para ser miedoso, para ser codependiente, para ser nervioso, para ser carente, etc.
La Biodescodificación no está para compadecerte, la Biodescodificación no está para decirte lo que quieres oir ni para darte bendiciones.
La Biodescodificación te dice qué buscar, dónde y por dónde. Te acompaña en tu camino de cambio, te da las pistas, te hace comprender la historia, te hace asimilar los programas heredados que deberás soltar.
La Biodescodificación es todo un descubrimiento científico que viene a decir lo que ningún médico te dirá. 
No es una “terapia” más para diversificar tu gusto por los métodos alternativos. No es una terapia de cada jueves por la tarde o cada mes por un año. La Biodescodificación es concreta, es directa, es objetiva, es neutral. Porque ya con las emociones confundidas de las personas, es suficiente.
Y ¿a dónde quiero llegar con todo esto?
A que ya ha llegado el tiempo en que tenemos que ser más conscientes de que si a mí me va mal en mi matrimonio, es por mis malas decisiones y reacciones. Y que si yo hago los cambios necesarios, mi conflicto matrimonial se resolverá.
Tal vez lo pueda resolver con un divorcio.
Tal vez lo pueda resolver con una intensa terapia psicológica de pareja.
Tal vez lo pueda resolver dejando de vivir con mi pareja, en casa de su madre o de la mía.
Pero como sea, serán mis cambios los que me den mi solución.
Tal vez el Biodescodificador pueda indicarme que estoy repitiendo la vida de mi abuela, o que vivo reparando la vida de mi tatarabuelo. Tal vez el Biodescodificador me ofrezca un trabajo metodológico para aumentar mi autoestima, fortalecer mi seguridad o liberar mis miedos.
Pero el cambio, la decisión hoy por hoy, será mía y de nadie más.
Pero ¿se imaginan a una mujer llorando, diciendo que su vida matrimonial es un total martirio y que cuando uno le dice lo que está pasando esa persona responde que no puede dejar a ese esposo, que ella no sabe hacer nada, que ella no podrá salir adelante sin él, que es imposible que ella abandone a su madre, que tiene uno o varios hijos que le impiden moverse y la mantienen atada, etc?
¿Se imaginan a alguien que está en verdad esperando que baje una luz mágica del cielo a cambiarlo todo?
Y puede ser un conflicto familiar, puede ser un conflicto laboral, puede ser un conflicto sentimental, puede ser el conflicto que sea pero mientras exista victimismo, mientras no se desee salir de ese canal de “pobre de mí”, poco o nada se puede hacer.
Son personas que esperan ser sanadas, esperan que otro tome la responsabilidad de sus vidas, que otro venga a borrar mágicamente su sufrimiento, para que ellos puedan seguir viviendo igual y haciendo lo mismo “pero sin dolor”.
No pues no.
Y a diario, platicando con un sin número de personas, nos encontramos a hijos cuyos padres vibran en el victimismo. Nos encontramos con padres, cuyos hijos vibran en el victimismo. Personas cuyos hermanos, compañeros de trabajo o amigos, vibran en el victimismo. Y son personas que se sientes desgastadas, abusadas, manipuladas porque por mucho que “ayuden”, “aconsejen” o “hagan” por esas pobrecitas personas, nunca llegan a ninguna solución.
Y no lo crean, pero hasta ese “afán” por ayudar a alguien, tiene su explicación Transgeneracional, claro!
Hoy entiendo por completo a Enric Corbera, hoy sé y entiendo a qué se refería con su comentario. Hoy sé que definitivamente personas así, sí existen y que si en tu camino, de casualidad, te llegaras a encontrar con una persona así, incapaz de tomar las riendas de su vida, no te desgastes, no permitas que afecte tu esencia. Porque será hasta que dicha persona eleve su vibración de “víctima” a “soy el responsable de mi vida”, que tal vez se pueda hacer algo por ella.

Akasha Sanación Integral
Elizabeth Romero Sánchez y Edgar Romero Franco


No hay comentarios: