sábado, 18 de julio de 2020




Marte en conjunción con Chirón :: Mercurio directo en Cáncer :: el deseo de Venus ::

Cuida tus recursos, cuida tus valores. Valórate.

Esta es la voz de Venus.

Venus vuelve a pasar por el grado en el que fue fecundada por el Sol, el 3 de junio. En ese momento Venus estaba retrógrado. Este fue el momento de su iniciación en el corazón del Sol.

Llena de nuevos códigos solares, llena de vida y semillas Venus ahora está fuerte, deseante, creciente.

En ella laten las creaciones que veremos florecer en los próximos ocho años.

Ahí donde ponemos la atención hoy, es lo que cosechamos mañana.

El futuro nos necesita alertas hoy.

¿cómo movemos nuestra energía creativa?¿cómo intercambiamos nuestra energía? ¿a quienes buscamos y porqué? ¿a quiénes rechazamos y porqué? ¿con quienes resonamos? ¿con quienes no?

Este es un llamado al discernimiento afectivo. Este mes Venus hace una segunda cuadratura con Neptuno en Piscis. Los espejismos son muchos y peligrosos, y las interpretaciones telepáticas todavía más. Tanto en lo colectivo, como en lo personal, cuanto menos alimentemos las múltiples velocidades narrativas -de todos los medios. dimensiones y ángulos- mejor. Nuestra atención es nuestro mayor tesoro. Y nuestro foco puesto en la tarea y el servicio el ancla certera para este tiempo. Nuestro servicio es nuestra creatividad.

El 17 de julio Venus cruza nuevamente el grado de su fecundación. En esta vuelta nuestra Reina del Cielo ya sabe lo que quiere. Su deseo ha crecido. Su certeza se ha hecho fuerte.

Cuida tus afectos. Cuida tus amores. Cuida tu energía. Hay mucha depredación violenta -y sutil- que se alimenta de tu energía creativa y sexual. Cierra la puerta . Si no sabes, busca ayuda, aprende.

Somos anclas creativas que venimos a encarnar, encuerpar, un servicio. Cada cual cuida su valor, su conexión con la fuente. Cada cual sabe cómo se mueve, dónde está -y no está -su integridad. No hay engaños, ni culpables. Solo nuestra responsabilidad.

Cuidar nuestros recursos, nuestra energía, nuestras creaciones es nuestra responsabilidad.

Es por la carencia de anclas sobre las cuales construir coherencia, pertenencia y comunidad que entregamos nuestro afecto -nuestra energía creativa- a intercambios transitorios. Estos son bienvenidos porque pueden mitigar la pena, hacer el camino menos pesado, pero no curan nuestra herida, ni apagan el dolor. Lo que nos quema es nuestro. No de otr@s.

Marte hace hoy una conjunción con Chirón en Aries. Se abre la herida: ¿dónde está la verdadera pasión? ¿dónde está el fuego que me anima, la fuerza que me motiva y me inspira?

Es en esta oscuridad vacío que estamos llamadas y llamados a entrar. Pioneros y pioneras, no quedan más máscaras que reparar. Las medicinas están mezcladas.

En estos tiempos de guerra en los cuales la ternura es una respuesta evolutiva al saqueo de sueños, a la devastación del tiempo, también hay muchas tentaciones y distracciones que nos despistan de la diana para nuestra flecha creativa.

La emanación de Venus vibra a través de la coherencia de nuestro corazón anclado en el deseo de la realización. Realización afectiva que busca el punto de coherencia vincular inter-creativa en cada relación viva. Esta coherencia vincular solo se da desde el encuentro de corazones resonantes. Es muy fácil. Si no se da, no es, porque eso que quiere nacer, solo puede nacer a través de la coherencia del vínculo. No de las personas, ni de sus ideas de cómo creen que debe ser el vínculo. El amor es el amor y no se fuerza. Es el vínculo quien lidera. Respetar al vínculo es saber escuchar el tiempo de la retirada, el tiempo de la palabra.

Venus en Géminis nos deleita con el don de la curiosidad afectiva, la pregunta que abre corazones, rompe hechizos de desamor. ¿será real o es una fantasía, espejismo, burbuja escapista? ¿es amor mental o corporal? ¿y mi corazón tiene voz en esta narrativa ? ¿hay diferencia o disociación? ¿es colaboración, negocio, amistad, afecto? ¿podemos confiar en que es todo, que no hay separación? ¿o necesitamos definirnos, aclararnos, revisar contratos?

Mercurio ha recuperado su marcha directa en Cáncer. Esas conversaciones pendientes, -esas nuevas palabras que tejen los caminos compartidos, los reencuentros, los negocios, los pactos, las alianzas- piden cuido, benevolencia. Piden nutrición, cuido, reparación.

Piden que se sanen heridas muy profundas, heridas de infancia y nacimiento. Ahí solo puede haber infinita compasión hacia lo que nos ha condicionado a ser lo que somos hoy y actuar de determinada manera. Podemos ver el error de nuestra percepción, podemos ver cómo nuestra inmadurez a la hora de nombrar lo que necesitábamos a tiempo ha creado situaciones no solo duras y dolorosas para nosotros mismos sino que han hecho sufrir a otras personas. Quedémonos ahí un rato. Sí, juntos y juntas, ahí donde duele vernos en nuestra ignorancia, envidia, egoísmo, en nuestra depredación, buscando teta, mama, aprobación reconocimiento, pertenencia, hogar, amor.

Somos toda una generación codificada de esta manera. ¿hasta cuándo nos seguimos enredando en las mismas trampas, en las mismas historias? Porque duele, y duele junt@s.

Quédemonos aquí un rato y reconozcámonos envenenados por los mismos trucos, las mismas violencias. Despertemos y maduremos juntos a la medicina compartida. La que estamos llamadas y llamados a crear cada uno y uno desde su singularidad.

No huyamos de nuestra humanidad. Lo que nos hace humanos es nuestra capacidad de sentir, de vibrar nuestras memorias y emociones con consciencia. No las negamos, les damos la bienvenida y las honramos como el alma de la continuidad y la evolución humana que venimos a acompañar en su transformación.

No nos avergoncemos más los unos a los otros, haciendo de padres y madres sustitutos, haciendo de autoridades sustitutas, regañándonos como un intento, un llamado de conexión. Aprendamos -a través del arte y la expresión creativa, y a través de un nuevo cuerpo de palabras – a regular nuestros sistemas nerviosos para recordar, descubrir, crear nuevos caminos para la intimidad y la ternura.



Este es el espacio de Venus. Es nuestro cuerpo receptivo a la transformación, la receptividad total a recibir la medicina, a abrirnos a la sanación. Estamos todas y todos en lo mismo, de ahí que respetamos en consenso nuestros tiempos y ritmos en consciencia. Entramos en la cueva de Chirón, aceptamos el camino, individual y colectivo. No alineamos en el servicio. En la iniciación.

En esa cueva -personal y colectiva- escuchamos el eco de esta herida milenaria. Eco del enfado sagrado que solo emerge auténtico a través de la compasión del corazón.

Entramos en la cueva para comprometernos a usar nuestra medicina para la vida. En esta cueva reconocemos la ira que proyectamos hacia afuera, reconocemos que viene de mucho más profundo y adentro. Marte en conjunción con Chirón empieza su camino iniciático hoy. En agosto hacer cuadratura con Plutón y Júpiter. En septiembre retrograda.

Si sentimos la invitación a la guerra, ataque, invasión, violación de límite en nombre de nuestra verdad personal, la invitación es a dar un paso a atrás y observar lo que detona nuestra ira, y la facilidad con la que nuestra reactividad es detonada . Esta es una energía de la cual nos queremos hacer responsables ya que es altamente manipulable, y hay muchas narrativas que nos distraen de la esencia. Este es un recordatorio de que lo que sembramos, lo que proponemos como impronta creativa, es semilla para su florecimiento proyectado hacia adelante. Es un tiempo que pide temple y estrategia. Y que recordemos el poder de la pregunta, ¿la guerra o el amor?

Durante estos días de luna menguante hacia la luna nueva en Cáncer, el 20 de julio, seamos cautos con nuestras relaciones, especialmente con la nuestra, con nuestro cuerpo, con nuestro cuido. No es tiempo de salvar a otr@s. Es tiempo de cuidarnos lo más íntegramente posible. Nutrir la cueva gestante partera. Cuidar las semillas. Soplar conjuros al fuego. Ser el secreto.





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