martes, 24 de enero de 2017

Thomas Merton

Ciertas estructuras tienen que ser sacudidas, ciertas estructuras tienen que caer. No necesitamos ser revolucionarios dentro de nuestras instituciones. Actualmente se ven muchos rebeldes neuróticos en el claustro; el tipo de neurótico que se queja interminablemente de todo y que no tiene ninguna intención en absoluto de sustituir toda su negación por algo positivo, la persona que siempre está descontenta y que automáticamente echa la culpa de todo a alguien más. No necesitamos nada de eso. Pero por otra parte, no queremos irnos al otro extremo y ser simples avestruces, negándonos a ver que estas instituciones están vencidas en muchos aspectos, y que tal vez la renovación signifique el colapso de algunas estructuras institucionales y el inicio de toda una nueva forma.



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