domingo, 18 de abril de 2021
viernes, 16 de abril de 2021
jueves, 15 de abril de 2021
domingo, 11 de abril de 2021
"Cuando vi por primera vez a la curandera Pachita, lo primero que me dijo después de examinarme en silencio fue: “Hijo querido del alma, acepta el don”. Al principio creí que al tratarme de hijo quería convencerme de que era mi madre, para provocar una transferencia. Pero luego comprendí que lo que me estaba diciendo era “Eres hijo de tu propia alma. Acéptala”. Es decir, acepta ser lo que eres y no lo que los otros te han obligado a ser. Vence al tabú: realiza lo que te está prohibido… Toda sanación nos invita a salir de la isla del Yo para aceptar la unión con el Otro. Claro está que, en la soledad de nuestra celda, es necesario que demos los primeros pasos, es decir ayudarnos a nosotros mismos hasta donde podamos: este esfuerzo creará la grieta por donde comenzarán a penetrar otras voces. Hijo/a querido/a del alma, acepta el don". Alejandro Jodorowsky
sábado, 10 de abril de 2021
Retirarse no es rendirse,
ni estar en contra es agredir.
Cambiar no es hipocresía,
y derrumbar no es destruir.
Estar a solas no es apartarse,
y el silencio no tener que decir.
Quedarse quieto no es pereza,
ni cobardía es sobrevivir.
Sumergirse no es ahogarse,
ni retrocedes para huir.
No se desciende trastabillando,
ni el cielo ganas por bien sufrir.
Y las condenas no son eternas,
ni por perdones vas a morir.
A veces, sólo a veces
hace falta soltarse, izar las velas, abandonarse,
dejar que fluya, que aquel viento cambie,
cerrar los ojos y enmudecer.
Soltar para encontrar.
Renunciar para vencer.
Cambiar para sanar.
Saber para querer.
Querer para poder.
Romper para liberar.
jueves, 8 de abril de 2021
miércoles, 7 de abril de 2021
lunes, 5 de abril de 2021
domingo, 4 de abril de 2021
En las fiestas precristianas y anglosajonas, el conejo era el símbolo de fertilidad y se lo asociaba con la diosa Easter, a quien se le hacían ofrendas durante el mes de abril en todos los pueblos del norte de Europa. Con el paso del tiempo, esto fue evolucionando y se adaptó a la Semana Santa. Teniendo en cuenta que el conejo transmite el mensaje de la resurrección. Ya que es un animal muy prolífico, representante de la fertilidad. Lo mismo sucede con el huevo, que no es otra cosa que un óvulo generador de vida.




































