miércoles, 9 de septiembre de 2026

 CONFLICTOS EMOCIONALES DE LA DIABETES


Todos conocemos a alguna persona con diabetes si no es que somos nosotros mismos los que la padecemos.

Y no es que las personas con diabetes estén enfermos, no.


La diabetes es la demostración de que se vive bajo un programa emocional de problemas con “la dulzura”, “el amor”, “el cariño”, que desde líneas superiores en nuestra familia ha llegado a nuestra línea generacional e incluso ya ha traspasado la barrera llegando hasta nuestro hijos o nietos.


La diabetes NO SE HEREDA, pero lo que sí se hereda, es el programa biológico de supervivencia ante un conflicto emocional de “no procesar el amor o la dulzura” o bien de “no saber procesar el amor o la dulzura por miedo a tenerlo y luego perderlo y que eso duela”.

Por lo tanto, siempre serán conflictos emocional relacionados con “la familia”, “los padres”, “el entorno”, “separaciones”, “abandonos”, “hijos abandonados”, “hijos huérfanos”, “hijos regalados”, “hijos separados” y justamente esos dramas, deberás buscarlos no en tu línea generacional, sino en la persona arriba de ti, que fue la primera con diabetes diagnosticada.


Busca historias en donde tus padres, tus abuelos o bisabuelos crecieron solos o separados, en donde quedaron huérfanos o viudos, busca separaciones dolorosas, familias rotas, hermanos que nunca se volvieron a ver, busca eso y seguro encontrarás descendientes ya con diabetes.

Entonces, lo que se hereda, no es una DIABETES, sino la emoción de haber vivido el amor, la dulzura y luego de pronto, haberla perdido.

Personas que jamás conocieron el amor o la dulzura y por lo tanto, no saben cómo procesar el amor o la dulzura.


Busquen básicamente en líneas superiores del árbol genealógico:

- Quién vivió el amor o la dulzura y los perdió.

- Quién jamás tuvo amor o dulzura y los buscó desesperadamente.


Ahora, revisen en su vida actual si los diabéticos de la familia, son dobles de aquellas personas que sufrieron en el árbol genealógico.

Pronto descubrirán, que la regla se cumple a la perfección y con ellos comprenderán que los diabéticos realmente no lo son. Sino que están “reparando” con su síntoma, aquella antigua pena familiar.

El azúcar es el símbolo del amor, la ternura, la dulzura y es justo la insulina, la herramienta química en nuestro cuerpo que permite al azúcar su paso hacia nuestro páncreas para que se procese.

Pero si yo traigo cargando un conflicto emocional de este tipo desde mi árbol y de pronto yo vivo una situación en la que no puedo superar una separación, un abandono, una pérdida…yo viviré dicho conflicto como “no sé cómo procesar el amor”, “el amor no es para mí”, “no cebo suficiente amor”, “nadie me quiere como yo quiero que me quieran”, “tengo miedo a amar, a confiar, a entregarme, porque si esto se termina o falla, me quedaré sin amor”.


Y tenemos entonces dos tipos de diabetes cierto?

Dos tipos de personas diabéticas.


Los diabéticos que viven con una emoción crónica de “Nadie me quiere”

Y los diabéticos que viven con una emoción crónica de “Retírate, no necesito tu amor”.

Los primeros, viven anhelando el amor, el amor rosa, cariño permanente, atenciones, cuidados, etc.

Los segundos, viven repudiando el amor, los abrazos, los besos, por miedo a tener amor y luego perderlo. Se RESISTEN al amor.

Ambas emociones dan pie a que el páncreas no sepa cómo procesar el azúcar.


Y si a eso le sumamos pensamientos constantes y repetitivos, hacemos de la diabetes un conflicto crónico que por supuesto, se complicará si no actuamos sobre “la emoción”.

Y no es que las personas ESTÉN ENFERMAS de diabetes, sino viven permanentemente sin descubrir el conflicto emocional que heredaron.


Allá arriba, en el árbol genealógico se vive el drama pero no se resuelve, y tú como doble, heredas la vulnerabilidad a asuntos amorosos (de familia o pareja o hijos) y los somatizas con síntomas.

La Diabetes Tipo 1 hablará de RESISTENCIA a la dulzura para no ser herido emocionalmente al perder el amor.

La Diabetes Tipo 2 hablará de FAMILIAS ROTAS, ABANDONOS, HERMANOS SEPARADOS, HIJOS SEPARADOS, HIJOS CRECIENDO SOLOS. Heridos porque nadie los ama o amó.


Una vez localizada la historia, comprendiendo que no necesitamos vivir enfermos por una situación de amor o dulzura vivida allá arriba, sintiendo que no vamos a vivir enfermos por aquello, liberando esas emociones incorrectamente gestionadas, dejando de pensar que tendremos diabetes para siempre, siendo fuertes y conscientes de que nuestras actitudes y pensamientos repetitivos los podemos cambiar, será como nos liberemos de esa diabetes.

Creer y sentir que “estamos enfermos” y que no hay solución, nos enferma más e incluso nos complica más.

Sabiendo y reconociendo que cambiando podemos superarlo rápido, debe ser motivo suficiente para sanar.

Es un proceso.


Se trata de investigar, de comprender lo sucedido, de resentir las emociones heredadas, de encontrar cuál fue el hecho en la vida presente que detonó el síntoma, liberarlo, pareciera difícil o imposible, pero una vez resuelto, lo único que viene el procesamiento de la azúcar de forma normal.


Así las cosas…

Akasha Sanación Integral

Elizabeth Romero Sánchez y Edgar Romero Franco

Terapias Online de Biodescodificación e Hipnosis.

miércoles, 2 de septiembre de 2026


 

 Hay momentos en los que queremos tanto a alguien que terminamos intentando resolver sus problemas, aliviar sus heridas o incluso vivir por él lo que le corresponde. Pero amar también significa respetar el camino del otro, aunque a veces nos duela verlo atravesar determinadas experiencias. Cada persona tiene su propia historia, sus decisiones y sus aprendizajes. Podemos estar presentes, acompañar y ofrecer nuestro cariño, pero sin cargar con aquello que no nos pertenece. Cuando aprendemos a hacerlo, el amor deja de sentirse como una obligación y empieza a vivirse desde un lugar mucho más libre y sincero.

sábado, 29 de agosto de 2026

LA MUJER QUE NO TIENE HIJOS ES UN ALMA SANADORA

La mujer que no tiene hijos, lejos de estar incompleta o quebrada, está ocupando un lugar sagrado dentro del orden del sistema familiar: el de quien interrumpe patrones dolorosos.

Ella es un alma que, de manera inconsciente, dice: “Hasta aquí.”

Hasta aquí el abandono, la violencia, el desamor, el mandato de maternidad impuesto, los hijos no reconocidos y las historias de quienes fueron excluidos del sistema.

Su cuerpo no da a luz, pero su conciencia está dando a luz una nueva historia.

En ella puede terminar la repetición de patrones que durante generaciones nadie pudo sanar.

Al no continuar biológicamente con el linaje, pone un límite a una cadena de dolor que ya ha sido demasiado larga.

Y dentro del lenguaje profundo del alma, no tener hijos no es una falta. Es una pausa. Es un silencio fértil. Es el lugar desde donde el sistema respira, observa y toma conciencia.

También existe una presión que muchas mujeres cargan desde muy jóvenes: la idea de que su vida estará completa únicamente cuando sean madres. Por eso, cuando una mujer elige otro camino, necesita dejar de medir su valor desde las expectativas de los demás y reconocer que su existencia tiene sentido más allá de la maternidad.

Su vida puede abrirse a otros vínculos, proyectos, formas de crear, cuidar, aportar y dejar huella. Y cuando una mujer puede vivir su elección sin culpa, deja de luchar contra aquello que no fue y empieza a habitar plenamente aquello que sí es.

FRASE SANADORA

Honro a las mujeres que vinieron antes de mí. Tomo la vida que llegó hasta mí y respeto el camino que me corresponde. Con amor y conciencia, elijo vivir mi propia historia.



martes, 4 de agosto de 2026

Oliverio Girondo

Llanto pleno

​Llorar a lágrima viva.

Llorar a chorros.

Llorar la digestión.

Llorar el sueño.

Llorar ante las puertas y los puertos.

Llorar de amabilidad y de amarillo.

​Llorar que se nos llene de lágrimas la boca,

los pantalones,

los botones,

el diario.

​Llorar de todas las lágrimas.

Llorar la noche entera,

el mes entero,

el año entero,

el siglo entero.

​Llorar de alegría, de angustia, de entusiasmo,

de fracaso, de éxito.

​Llorar hasta que el llanto

sea una inmensa playa,

un mar sin fondo,

un océano sin orillas.

​Llorarlo todo.

Llorarlo bien.

Llorarlo con las manos,

con las uñas,

con los pies.

​Llorar a lágrima viva,

hasta que la vida entera

sea un solo llanto.




sábado, 1 de agosto de 2026

DÍA DE LA PACHAMAMA 🌎🌱⚜️


 

Antes de elevar mi voz, pido permiso a las cuatro direcciones sagradas:

Al Este, donde nace el Sol, pido permiso y recibo la luz del despertar.

Al Sur, donde habita la fuerza de las raíces y los ancestros, pido permiso y honro la memoria.

Al Oeste, donde el Sol se entrega al descanso, pido permiso y agradezco los ciclos de transformación.

Al Norte, donde camina la sabiduría, pido permiso y recibo la enseñanza.

Pido permiso a los animales de poder y guardianes de la vida, a todos los seres visibles e invisibles que acompañan el equilibrio de la Tierra.

Honro los cinco elementos sagrados:

💧 Agua, fuente de vida y memoria.

🔥 Fuego, fuerza de transformación y espíritu.

🌬️ Aire, aliento sagrado que nos une.

🌎 Tierra, madre que nos sostiene y alimenta.

✨ Éter, vacío creador donde todo nace y regresa.

Hoy, en el Día de la Pachamama, elevo mi voz en un canto de perdón por todo el daño que, como humanidad, hemos causado.

Pachamama, Pachamamita, perdónanos.

Elevo una oración al agua, a nuestra conciencia superior y a la memoria viva de la Tierra, para que iluminen nuestro camino de regreso al Amor, al Respeto y a la Unidad.

Hoy, tus guardianes y guardianas te honran y te agradecen el sustento, el abrazo, el alimento, el aire, el agua y la infinita generosidad con la que sostienes toda vida.

Gracias, Madre Tierra. 🌎

Que nunca olvidemos que somos Tierra.

Que todo vuelve a la semilla.

Que toda vida merece cuidado, respeto y amor.

🌱

miércoles, 29 de julio de 2026

Hacer siempre hacer con alegría


 


 


 


 


 


 

Opuestos complementarios