martes, 24 de febrero de 2026

 Hay una dulzura

en no poseerte.


Si te tuviera,

mi corazón descansaría.

Y el descanso

es una forma de muerte.


Prefiero este filo.

Este borde interminable

donde casi te alcanzo

y casi me deshago.


El amante verdadero

no desea el pan.

Desea el hambre

que lo mantiene despierto.


Que nunca termine esta sed.


Que la noche se alargue

hasta que mi cuerpo olvide

que alguna vez fue mío.


Si me das todo,

¿qué quedará

para arder?


Rumi