lunes, 5 de agosto de 2013
Tu Niño Necesitó Crear Una “Careta” Para Sobrevivir
El niño necesita crear otro yo, una careta. Y eso porque los adultos de su entorno esperan de él algo que no es, requieren un orden que no es el suyo, unas respuestas a preguntas que no puede entender, comportamientos cuya estructura ideológica o social no corresponden en absoluto a su naturaleza instintiva. (…) Entender esto es el primer paso para desenmascarar esa careta, también llamada Ego, pero al hacerlo hay que observar una precaución. Esa careta permitió al niño sobrevivir en su entorno hostil y contradictorio con su verdadera naturaleza, y por lo tanto es aconsejable a lo largo del trabajo de ese des-cubrimiento hacerlo dándole las gracias interiormente. Con amor y gratitud, pero con firmeza, puesto que una vez hemos descubierto que ya no nos hace falta, entonces hay que quitársela sin miedo. Aunque también, como seguimos en este planeta no es prudente ir por el mundo alardeando de habernos quitado la careta, porque vamos a ser blanco de la ira e incomprensión de quienes aún no saben que llevan su careta.
Juan Trigo.
Charles Bukowski
Era una especie de enfermedad triste,
de tristeza enferma,
en la que llega un momento en que
ya no puedes sentirte peor.
Creo que sabes lo que quiero decir.
... Creo que todo el mundo siente
eso de vez en cuando.
Pero yo lo he sentido muy a menudo,
demasiado a menudo.
de tristeza enferma,
en la que llega un momento en que
ya no puedes sentirte peor.
Creo que sabes lo que quiero decir.
... Creo que todo el mundo siente
eso de vez en cuando.
Pero yo lo he sentido muy a menudo,
demasiado a menudo.
domingo, 4 de agosto de 2013
Un día los animales se acercaron a un Maya y le dijeron:
-No queremos verte triste, pídenos lo que quieras y lo tendrás.
El maya dijo:
-Quiero ser feliz.
La lechuza respondió:
-¿Quién sabe lo que es la felicidad? pídenos cosas más humanas.
-Bueno -añadió el hombre- quiero tener buena vista.
El zopilote le dijo:
-Tendrás la mía.
-Quiero ser fuerte.
El jaguar le dijo:
-Serás fuerte como yo.
-Quiero caminar sin cansarme.
El venado le dijo:
-Te daré mis piernas.
-Quiero adivinar la llegada de las lluvias.
El ruiseñor le dijo:
-Te avisaré con mi canto.
-Quiero ser astuto.
El zorro le dijo:
-Te enseñaré a serlo.
-Quiero trepar a los árboles.
La ardilla le dijo:
-Te daré mis uñas.
-Quiero conocer las plantas medicinales.
La serpiente le dijo:
-¡Ah, esa es cosa mía porque yo conozco todas las plantas! Te las marcaré en el campo.
Y al oír esto último, el Maya se alejó.
Entonces la lechuza dijo a los animales:
-El hombre ahora sabe más cosas y puede hacer más cosas,
pero siempre estará triste.
"Siempre estará en busca de la felicidad, pero nunca la encontrará.
Porque busca afuera lo que lleva en su interior…"
El maya dijo:
-Quiero ser feliz.
La lechuza respondió:
-¿Quién sabe lo que es la felicidad? pídenos cosas más humanas.
-Bueno -añadió el hombre- quiero tener buena vista.
El zopilote le dijo:
-Tendrás la mía.
-Quiero ser fuerte.
El jaguar le dijo:
-Serás fuerte como yo.
-Quiero caminar sin cansarme.
El venado le dijo:
-Te daré mis piernas.
-Quiero adivinar la llegada de las lluvias.
El ruiseñor le dijo:
-Te avisaré con mi canto.
-Quiero ser astuto.
El zorro le dijo:
-Te enseñaré a serlo.
-Quiero trepar a los árboles.
La ardilla le dijo:
-Te daré mis uñas.
-Quiero conocer las plantas medicinales.
La serpiente le dijo:
-¡Ah, esa es cosa mía porque yo conozco todas las plantas! Te las marcaré en el campo.
Y al oír esto último, el Maya se alejó.
Entonces la lechuza dijo a los animales:
-El hombre ahora sabe más cosas y puede hacer más cosas,
pero siempre estará triste.
"Siempre estará en busca de la felicidad, pero nunca la encontrará.
Porque busca afuera lo que lleva en su interior…"
A veces “no conseguir lo que queremos, significa un sorprendente golpe de suerte”.
Nos daremos cuenta con el tiempo y utilizando el corazón, porque “lo esencial es invisible a los ojos”.
Es bueno saber que “llegará a nuestros manos en el momento preciso aquello que necesitemos para seguir con nuestra evolución”.
Sin olvidar, a la vez, que “hay una fuerza motriz más poderosa que la electricidad y la energía atómica: la voluntad”.
Y “si creemos que las cosas van un poco lentas, tal vez la vida nos diga que estamos yendo demasiado rápido”.
A veces, cuando “creemos que la vida nos dice `no´, tal vez sólo nos está diciendo `espera´ ”.
Todo pasa por la forma en que nos paramos ante la vida, pues “si cambiamos la forma de ver las cosas, las cosas sí o sí cambiarán de forma”.
Todo el tiempo estamos enfrentándonos con distintos tipos de finales; sin
embargo, solemos manejarlos bastante mal, como si cada vez fuera la primera.
Sea porque los tomamos muy seriamente o, por el contrario, porque los
tomamos muy a la ligera, no estamos nunca bien preparadas para dejar ir
algo. El cambio siempre nos toma por sorpresa, hasta aquel que fue planeado,
porque nunca termina siendo lo que creímos. Quizás una mujer lleve años
planeando hacerse las lolas. Finalmente, se decide y se las hace. Queda
contenta, pero cuando va a su placard y se da cuenta de que la mitad de su
ropa ya no le sirve (porque ahora, con lolas, las camisas se abren y los
suéteres entallados quedan mal porque marcan mucho), se pone triste. ¡Quiero
nuevas lolas, pero con la ropa vieja! ¡Imposible! La vida no es un ropero
gigante para guardar todo lo que teníamos más todas las cosas nuevas. ¡Todo
no entra! Tenemos que aprender a administrar el espacio. Nos falta
perspectiva para darnos cuenta de que, en realidad, estamos dejando algo
para aprender y ganar otra cosa.
Estamos inmersas en una cultura que nos vende la ilusión de mejorar
continuamente ("progreso", lo llaman) y desestimar todo el tiempo lo que
tenemos: el valor de la rutina y de lo conocido, lo familiar. Por otra
parte, el peligro de no abandonar eso tan familiar es que nos podemos pasar
el resto de nuestra vida escondiéndonos de nosotras mismas.
Una parte clave de evolucionar es estar dispuestas a no saber adónde vamos.
Esa transición genera incertidumbre y vacío. El período de tiempo que se
pasa en ese lugar "incómodo" varía de persona a persona. Depende de muchas
cosas: su tolerancia al estar sin rumbo, su capacidad de darse por vencida,
su susceptibilidad y vulnerabilidad a las presiones económicas, sociales y
de la familia y, finalmente, su propio manejo del tiempo. Pero, como sea,
hay que pasarlo y despedirse de lo que ya fue, aunque hayamos perdido, de
momento, el GPS de nuestra existencia.
La zona neutral
Como sabiamente dijo la coreógrafa y bailarina Agnes de Mille: "Vivir es no
estar seguro, no saber qué es o cómo es lo que viene a continuación. En el
momento en que sabemos, estamos empezando a morir un poco". Suena lindo,
claro, pero cuando realmente tenemos que atravesar los períodos de silencio,
soledad y desorientación, nos resulta ¡insoportablemente incómodo! Es que es
un lugar extraño, porque no estamos acostumbradas a vivir sin plan. Nos hace
sentir neuróticas, sin rumbo o simplemente vagas si no estamos activamente
"haciendo algo". Pero cuidado, aunque nuestra primera reacción sea sufrir y
rechazar el vacío que nos provoca estar sentadas "en el medio de dos
sillas", no queda otra que atravesarlo. La mejor actitud ante esta "zona
neutral" sería decir: "Acepto lo que venga". Ya no elegimos lo viejo, lo
conocido, sino que nos situamos en el aquí y ahora. Nos abrimos a lo que
sucede en este instante: abrazamos lo que está por comenzar justo en el
límite con el presente. Es un momento ideal para improvisar, para dejar de
exigirse y probar, aunque fallemos y aunque nos sintamos desorientadas.
Es el instante justo para buscar en esta experiencia su potencial mensaje.
Hay un aprendizaje, nada es gratuito. Pensar: "Lo que sucedió tuvo un
especial significado para mí, para mi momento vital. Tengo que descubrir qué
es, capitalizar la experiencia". Una vez más, como enseña la sabia
Naturaleza con las cuatro estaciones del año: no todo es cosecha. La tierra
necesita tiempo para recuperarse. Nosotras necesitamos tiempo para
recuperarnos. Para vaciarnos. Como mujeres inmersas en una sociedad moderna,
vivimos este momento como un desperdicio, cuando es todo lo contrario. Por
eso, lo ideal sería, mientras se está en esta "zona neutral", estar algo
recluidas, ocupándonos de nosotras mismas y no de las exigencias del afuera.
Quizás escribir nuestros sentimientos y pensamientos en algún cuaderno, en
la compu o en un blog. Y también, recordar que no es la primera vez ni la
última que vamos a estar en esta etapa. Por ende, más vale hacerse amiga.
Frente a lo nuevo
Para detectar dónde algo empieza, a veces hay que estar muy alerta. Si
miramos nuestra vida, seguramente descubriremos que quizá con nuestro
marido, por ejemplo, no fue amor a primera vista, hasta ni nos acordamos
exactamente de cuándo fue que ese compañero de facultad se volvió
irresistible. Los comienzos suelen ser poco impresionantes (los finales
suelen ser más de película, más espectaculares, ¿no?), pero son un hito en
nuestra vida, ¿cierto?
Por eso, en este nuevo comienzo todo está por verse. Todo puede suceder. Y
nosotras venimos de una experiencia transformadora: sobrevivimos a un
cambio, hicimos el duelo por lo que perdimos, soportamos estoicamente un
tiempo de "la nada misma", nos encontramos con nuestros miedos, los
superamos y aprendimos por el mismo hecho de transitar el proceso.
"El hecho de ya estar acá significa que recorriste más de medio camino",
puede decirnos nuestro analista en la primera sesión, luego de que nos tomó
un largo tiempo decidirnos a empezar terapia, pero al fin arrancamos.
Lo que hay que tener en cuenta es que nada en nuestra existencia es tan
prolijo como cambio/zona neutral/nuevo comienzo. Es necesario aceptar el
hecho de que las tres etapas de la transición pueden vivirse en simultáneo:
son como pequeños círculos que se van repitiendo, conviviendo. Mientras algo
está empezando, algo puede estar, al mismo tiempo, cambiando y, a la vez,
puedo estar procesando lo que dejé ir. De este modo, no sólo atravesamos
este proceso sin sufrir por demás, sino que también lo capitalizamos y
empezamos a disfrutar más de cada momento presente, sea lo que fuera que
éste traiga.
En resumen, cada una de nosotras usa una variedad de tácticas y estrategias
para evitar la vida tal cual es. ¿Cómo? Llena de vivencias lindas, pero
también con renuncias, pérdidas, cambios, transiciones, zonas neutrales y
nuevos comienzos. Todo está en movimiento y lo único constante es el cambio.
Aceptar esto es crecer, y esa conciencia te da la posibilidad de tener una
existencia más vívida, más real.
Como dice la Oración de la Serenidad: "Dios, dame la serenidad de aceptar
las cosas que no puedo cambiar, valor para cambiar las cosas que puedo y
sabiduría para conocer la diferencia".
¿Por qué nos cuestan los cambios?
Porque vivimos una ilusión: sentimos que tenemos todo bajo control; la sola
insinuación de que la verdad es que no controlamos nada nos resulta
devastadora. En su libro Los lugares que te asustan, la monja tibetana Pema
Chödrön explica cuáles son las maneras en que intentamos protegernos de un
mundo fluido e indefinible. Ella asegura que usamos tres estrategias, "los
tres señores del materialismo", para obtener una ilusión de seguridad.
¿Cuáles son?
*El señor de la forma: *tiene que ver con cómo nos refugiamos en los objetos
externos para obtener una sensación de seguridad. ¿Qué hago cuando un cambio
me provoca ansiedad o depresión? ¿Me voy de shopping? ¿Me tomo unas copas de
vino? ¿Busco alguna aventura amorosa? ¿Sexo? ¿Me refugio en una novela en la
tele? ¿Navego por internet? Algunos métodos de escape pueden ser peligrosos
y otros, simplemente divertidos. Lo importante es que solemos abusar de una
sustancia o de una actividad para huir de la sensación de inseguridad, pero
no vamos a encontrar una satisfacción duradera.
*El señor de las palabras: *cuando, en lugar de aceptar el momento de
transición, nos aferramos a una "idea" de cómo deberían ser las cosas, nos
podemos volver muy intolerantes. Hay que tener cuidado cuando nuestras
creencias e ideales se han convertido en otra forma de levantar muros hacia
el afuera.
*El señor de la mente: *es el que usa las estrategias más sutiles y
seductoras. Entra en acción cuando tratamos de evitar el desasosiego
persiguiendo estados mentales "especiales"; estados alterados de la
conciencia. Por ejemplo, mucha gente se enamora una y otra vez para sentir
esa adrenalina de las primeras semanas de amor. Otros usan alguna droga o
viven una vida online (amores de Facebook y Twitter, pero nunca una cena con
alguien real)
Si querés llorar, ¡llorá!
Desde ya que todo proceso de cambio trae dolor. Y huirle al sentimiento lo
agranda. Lo mejor es vivir la tristeza un rato en lugar de evadirla. Puede
ayudar agarrar una almohada y apretarla contra el plexo, quedarse en la cama
todo un domingo, alquilar una película romántica para llorar a moco tendido,
pedirle al novio que nos haga cucharita y nos rasque la cabeza. No importa
qué, lo importante es lograr autoconsolarse. Sin miedo a deprimirse.
En realidad, funciona al revés de lo que creemos: no se puede al mismo
tiempo estar triste, sin energía, y pretender tener que hacer cosas. Mejor
tomarse un tiempito para la tristeza; eso sí evita la depresión. El
sentimiento de tristeza necesita ese descanso. Y uno tiene que sentirse con
el derecho. ¡No tengo que hacer nada! Sólo estar conmigo misma un rato.
Para no caer en el pozo, es también muy importante tener contención. Pase lo
que pase, uno sabe que tiene amigos o familia o pareja o, en el mejor de los
casos, un poco de todo, y que no se está sola en el mundo. Que hay una red
que contiene. Pedir ayuda también es positivo.
Ejercicio: un río llamado "yo"
En The Way of Transition, se recomienda un ejercicio. Es ideal para hacer
cuando estamos en la zona neutral, totalmente desorientadas. Se trata de,
hoja de papel y lápiz en mano, dibujar un río. El río somos nosotras mismas.
Nuestra existencia.
- ¿Cuál es nuestra fuente? ¿De dónde venimos? ¿Somos agua de deshielo? ¿De
dónde proviene nuestra energía natural?
- ¿A qué influencias estamos expuestas? ¿Qué cosas del afuera nos marcan,
nos modifican, nos afectan?
- ¿Qué clase de río soy? ¿Salvaje, tranquilo, profundo, ancho, transparente,
caudaloso? ¿Alimento ciudades o sólo paso por algún pequeño pueblo?
Podemos marcar en el río aquellos momentos de transición importantes en
nuestra vida y ver cómo modificaron nuestro cauce.
Si la montaña es tu origen y el mar es tu destino final, ¿dónde te encontrás
en este momento presente?
Hacer este tipo de ejercicios nos permite pensar de manera más metafórica,
observarnos con otra perspectiva. No se trata de llenar un reporte o hacer
un cuadro para enmarcar; se trata de otra manera de explorarnos, de
conocernos, de querernos.
*Experta consultada: licenciada Inés Dates, psicóloga *
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Horóscopo AGOSTO 2013
Nuevas energías se vivirán durante todo este mes. Con el Sol brillando desde el signo de Leo, todo se ve y se siente resplandecer. Es el momento de activar nuestro lado más creativo y mostrarlo al mundo. Potenciando nuestra imagen, y entregándonos hacia una devolución del otro lado.
La mirada de los otros se hace vital para reconocernos y reencontrarnos con nuestra verdadera esencia.
Venus desde Virgo oponiéndose a Neptuno en Piscis, nos muestra las dos caras de un mismo amor. Las relaciones pueden volverse mas tensas y conflictivas, haciendo que nos preguntemos: Cual es nuestro autentico deseo?
Este transito nos hace ver dos realidades: dos nexos que se complementan, pero que, ciertamente, también se rechazan. Una historia de amor e ilusión, que nos tendrá atrapados, distanciándonos y volviéndonos a encontrar, una y otra vez.
Por otro lado, tres energías muy potentes desde el signo de Cáncer, oponiéndose al poderoso Plutón, nos acercan a nuestro mundo interno, deseando cambios que nos fortalezcan, y arrimándonos, de a poco, a un deseo muy intimo que necesitamos cumplir.
A continuación les dejo el horóscopo mensual, de cómo esta energía del Cielo de Agosto afectará a cada Signo del Zodiaco.
La mirada de los otros se hace vital para reconocernos y reencontrarnos con nuestra verdadera esencia.
Venus desde Virgo oponiéndose a Neptuno en Piscis, nos muestra las dos caras de un mismo amor. Las relaciones pueden volverse mas tensas y conflictivas, haciendo que nos preguntemos: Cual es nuestro autentico deseo?
Este transito nos hace ver dos realidades: dos nexos que se complementan, pero que, ciertamente, también se rechazan. Una historia de amor e ilusión, que nos tendrá atrapados, distanciándonos y volviéndonos a encontrar, una y otra vez.
Por otro lado, tres energías muy potentes desde el signo de Cáncer, oponiéndose al poderoso Plutón, nos acercan a nuestro mundo interno, deseando cambios que nos fortalezcan, y arrimándonos, de a poco, a un deseo muy intimo que necesitamos cumplir.
A continuación les dejo el horóscopo mensual, de cómo esta energía del Cielo de Agosto afectará a cada Signo del Zodiaco.
Hoy es el Día del Sol, Sun-Day, Tata Inti, Dios Ra, Apollo, Helios
Si te falta energía, hoy es un día magnífico para reenergizarte.
El Sol está en el signo de Leo del cual es regente.
Y estamos en el Día del Sol, doble energía solar.
Pasate reiki al plexo solar, vela amarilla, piedra citrino.
Salí a un parque, o a tu jardín y pasa tiempo al sol directo para estar bien
sábado, 3 de agosto de 2013
Los sábados están regidos por Saturno
Tradicionalmente, no es demasiado querido pues es el señor de las obligaciones, de las responsabilidades, del deber. Es el Señor del Karma que nos hace conscientes de la ley de Causa y Efecto, y no nos perdona una. Pero también es justo, y reconoce nuestros esfuerzos y nos deja cosas concretas como recompensa de nuestros esfuerzos.
Hoy agradezco profundamente a Saturno por lo concedido, por lo concreto, que me ha dado, porque me lo he ganado. Saturno no te regala nada que no te merezcas.
¡Namasté Saturno!
¡Ya mi vela marrón está prendida para vos!
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