Las emociones giran por miles de motivos. Uno de ellos, nuestra condición humana.
miércoles, 12 de junio de 2013
-Aún recuerdo cómo latía tu corazón cuando tu mano tocaba la mía y decías: ¡te extrañé! Esa sensación es inconfundible. Me niego a creer que nunca fue verdad.
No hay comentarios:
Publicar un comentario