miércoles, 4 de mayo de 2016
“Siempre hay un mañana y la vida nos da otra oportunidad para hacer las cosas bien, pero por si me equivoco y hoy es todo lo que nos queda, me gustaría decirte cuanto te quiero, que nunca te olvidaré. El mañana no le está asegurado a nadie, joven o viejo. Hoy puede ser la última vez que veas a los que amas. Por eso no esperes más, hazlo hoy, ya que si el mañana nunca llega, seguramente lamentarás el día que no tomaste tiempo para una sonrisa, un abrazo, un beso y que estuviste muy ocupado para concederles un último deseo. Mantén a los que amas cerca de ti, diles al oído lo mucho que los necesites, quiérelos y trátalos bien, toma tiempo para decirles lo siento, perdóname, por favor, gracias y todas las palabras de amor que conoces".
Marianne Williamson.
“Nuestro miedo más profundo no es que seamos inadecuados. Nuestro miedo más profundo es que somos poderosos sin medida. Es nuestra luz, no nuestra oscuridad lo que más nos asusta. Nos preguntamos ¿Quién soy yo para ser brillante, hermoso, talentoso y fabuloso? En realidad, ¿Quién eres tú para no serlo? Eres hijo de Dios. Jugar a ser pequeño no le sirve al mundo. No hay nada iluminador en encogerse para que otras personas no se sientan inseguras a tu alrededor. Todos estamos destinados a brillar, como hacen los niños. Nacimos para manifestar la gloria del Universo que está dentro de nosotros. No está solamente en algunos de nosotros, sino que está en todos nosotros. Y cuando permitimos que nuestra luz brille, inconscientemente estamos permitiendo que otras personas hagan lo mismo. Y al liberarnos de nuestro propio miedo, nuestra presencia automáticamente libera a los demás”.
Jeevan Mukti.
“Las relaciones son un espejo y no están para molestarte, están para ayudarte a sanar aspectos muy específicos y quizás muy ocultos que tal vez ni siquiera percibes que los tienes. Todo aquello que amas en «el otro», está en ti y también todo aquello que más te desagrada. Nada de lo que se presenta ante ti, sean personas o situaciones, son frutos del azar, solo son meros indicadores o señaladores” .
martes, 3 de mayo de 2016
viernes, 29 de abril de 2016
Danza Serpentina
Una orquídea o una mariposa. Eso creyeron ver, desde su personal percepción, algunos de los que presenciaban un ensayo de Loïe Fuller (1862-1928), quien intentaba amoldarse a un nuevo, amplio y blanco vestuario, justo en el instante en que un foco de luz, proveniente de lo alto del escenario, se posara sobre su cuerpo en movimiento. Esta anécdota, en apariencia simple y sin trascendencia, se convertiría en el punto de partida de una de las indagaciones estéticas más reveladoras de la danza escénica occidental experimentadas en la transición de los siglos XIX al XX.
Te sientas, y oras, y cantas - Nanao Sasaki
"En un círculo de un metro de ancho
Te sientas, y oras, y cantas.
En un refugio de diez metros de ancho
Duermes bien, y la lluvia te arrulla una canción de cuna.
En un terreno de cien metros de ancho
Siembras arroz y crías cabras.
En un valle de mil metros de ancho
Recoges leña, agua, y granos silvestres.
En un bosque de diez kilómetros de ancho
Juegas entre zorros, halcones, víboras y mariposas.
En un país montañoso
De cien kilómetros de ancho
Se cuenta que alguien vive con serenidad.
En un círculo de mil kilómetros
Visitas arrecifes de coral en verano
O hielos que flotan en los mares invernales.
En un círculo de diez mil kilómetros
Deambulas por cualquier rincón de la Tierra.
En un círculo de cien mil kilómetros
Nadas en un mar de estrellas fugaces.
En un círculo de un millón de kilómetros
Entre flores esparcidas de mostaza amarilla
Ves la Luna al oriente y el Sol al poniente.
En un círculo de diez mil millones de kilómetros
Saltas fuera del mándala del sistema solar.
En un círculo de diez mil años luz
La galaxia florece resplandeciente en primavera.
En un círculo de mil millones de años luz
Andrómeda se disuelve, pequeña flor de guinda que pierde sus pétalos.
Y ahora, dentro de un círculo de diez mil millones de años luz,
Se desmorona toda noción de tiempo y espacio
Y de nuevo te sientas, y oras, y cantas
Te sientas, y oras, y cantas."
Te sientas, y oras, y cantas.
En un refugio de diez metros de ancho
Duermes bien, y la lluvia te arrulla una canción de cuna.
En un terreno de cien metros de ancho
Siembras arroz y crías cabras.
En un valle de mil metros de ancho
Recoges leña, agua, y granos silvestres.
En un bosque de diez kilómetros de ancho
Juegas entre zorros, halcones, víboras y mariposas.
En un país montañoso
De cien kilómetros de ancho
Se cuenta que alguien vive con serenidad.
En un círculo de mil kilómetros
Visitas arrecifes de coral en verano
O hielos que flotan en los mares invernales.
En un círculo de diez mil kilómetros
Deambulas por cualquier rincón de la Tierra.
En un círculo de cien mil kilómetros
Nadas en un mar de estrellas fugaces.
En un círculo de un millón de kilómetros
Entre flores esparcidas de mostaza amarilla
Ves la Luna al oriente y el Sol al poniente.
En un círculo de diez mil millones de kilómetros
Saltas fuera del mándala del sistema solar.
En un círculo de diez mil años luz
La galaxia florece resplandeciente en primavera.
En un círculo de mil millones de años luz
Andrómeda se disuelve, pequeña flor de guinda que pierde sus pétalos.
Y ahora, dentro de un círculo de diez mil millones de años luz,
Se desmorona toda noción de tiempo y espacio
Y de nuevo te sientas, y oras, y cantas
Te sientas, y oras, y cantas."
martes, 26 de abril de 2016
lunes, 25 de abril de 2016
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