martes, 4 de agosto de 2026

Oliverio Girondo

Llanto pleno

​Llorar a lágrima viva.

Llorar a chorros.

Llorar la digestión.

Llorar el sueño.

Llorar ante las puertas y los puertos.

Llorar de amabilidad y de amarillo.

​Llorar que se nos llene de lágrimas la boca,

los pantalones,

los botones,

el diario.

​Llorar de todas las lágrimas.

Llorar la noche entera,

el mes entero,

el año entero,

el siglo entero.

​Llorar de alegría, de angustia, de entusiasmo,

de fracaso, de éxito.

​Llorar hasta que el llanto

sea una inmensa playa,

un mar sin fondo,

un océano sin orillas.

​Llorarlo todo.

Llorarlo bien.

Llorarlo con las manos,

con las uñas,

con los pies.

​Llorar a lágrima viva,

hasta que la vida entera

sea un solo llanto.




No hay comentarios: