viernes, 9 de agosto de 2024
lunes, 5 de agosto de 2024
TODO ES ENERGÍA, A DIFERENTES NIVELES
En el tejido mismo del universo, subyace una verdad fundamental: todo es energía. Desde las estrellas titilantes en el firmamento hasta la más pequeña partícula subatómica, cada entidad y cada fenómeno, son manifestaciones de energía en sus diversas formas y niveles de vibración.
En la física moderna, esta verdad se refleja en la famosa ecuación de Einstein, E=mc², que revela la equivalencia entre la materia y la energía. La materia es una forma condensada de energía, y en la danza del cosmos, la materia se transforma en energía y viceversa, en un eterno ciclo de creación y cambio.
Esta comprensión también se extiende a la esfera de la conciencia. Los pensamientos, las emociones y las intenciones son manifestaciones de energía a un nivel más sutil. Las palabras que hablamos y los actos que realizamos irradian una energía que puede influir en nuestro entorno y en las personas que nos rodean.
Desde las galaxias que danzan en el espacio hasta el brillo en los ojos de un ser humano, todo es energía en diferentes estados y frecuencias. La interconexión de todo en este vasto tapiz cósmico es un recordatorio de la unidad fundamental que existe en el tejido del universo.
Tenemos también la idea de la interconexión entre todos los componentes del universo, como siendo un gran juego de formas. Casi como un "carnaval", una "mascarada" surgida a partir de una energía primordial.
sábado, 3 de agosto de 2024
lunes, 29 de julio de 2024
domingo, 28 de julio de 2024
viernes, 26 de julio de 2024
jueves, 25 de julio de 2024
martes, 23 de julio de 2024
lunes, 22 de julio de 2024
sábado, 20 de julio de 2024
domingo, 14 de julio de 2024
sábado, 13 de julio de 2024
viernes, 12 de julio de 2024
“En Toay está la casa donde nací, en un lugar que entonces eran médanos, oscuridades y misterior y que ahora es un paisaje prolijo y recortado. Esa casa espaciosa y sombreada es la única sobreviviente familiar que me queda. Allí estaba cuando nací, con todos los que se han ido, y tal vez todavía esté allí cuando me vaya. Siempre la sentí como una protección, como un refugio: me amparaba en mis miedos y angustias, me defendía de todos los peligros, de tal modo que si pensaba alguna vez en viajes fantásticos, viajaba en la casa como un navío.
(…) En esa casa empecé a escribir cuando sólo sabía hablar, jugando con las palabras, relacionándolas por sus sonidos y sus posibles significados, sin duda a través de impotencias, exaltaciones y asombros. Nombrar el mundo a mi manera equivalía a poseerlo o a descubrir en mi propia expresión un “tú” permeable, comunicativo, que me ayudaba a abordar lo extraño, lo ajeno, lo otro.
(…)Mi tiempo pasado es un tiempo muy lábil, sin sosiego, en el que las imágenes de lo interno y lo externo se organizan en una interacción permanente creando una movilidad que suplanta el tiempo detenido, que lo trasmuta en cambios y en metamorfosis, como a aquellos médanos y a aquellos cardos rusos que aparecían y desaparecían alrededor de aquella casa, en aquel pueblo donde nací, en plena pampa”.
Palabras dichas por Olga Orozco en el homenaje de la “Casa de La Pampa” Documento de archivo personal de Olga Orozco, en custodia en CMOO.
📷Cedida por Daniel Azcarate. Tomada durante la presentación del libro “También la luz es un abismo” en Toay.

























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