domingo, 7 de julio de 2013
De lo que somos capaces
Somos como una pequeña libélula en medio de la tormenta. Eso somos. Muchas, muchas veces a lo largo de la vida. Shikhei Goh, el fotógrafo, simplemente supo VER el empeño de este pequeñito insecto bajo la reciedumbre de la lluvia y del viento, en una isla de Indonesia. Y vio que no se soltaba, no: había decidido VIVIR, no importara cuánto el agua hiciera pesadas sus finas alas, ni cuánto sus ojos se humectaran hasta no ver, ni cuánto el viento amenazara con partir en cuatro su frágil estructura. Y dentro de ese ínfimo pedacito de Vida hay algo que en la foto no se ve, pero que es a la vez evidente: LA DETERMINACIÓN DE NO DARSE POR VENCIDO. Cómo algo tan pequeño puede sentir lo mismo que nosotros, tan complejos?!
Esta foto fue elegida por National Geographic entre 10.000 de 130 países. “Uno casi puede sentir la experiencia de la libélula, luchando contra el clima. Cuando la vi quise decir ‘¡Aguanta ahí, pequeño!’”. Así lo expresó uno de los miembros del jurado. Ésa es parte de la clave por la que fuera la foto seleccionada: no es simplemente una bella imagen, sino UN SÍMBOLO del espíritu. La fortaleza de lo frágil. Así es esa libélula en medio de la tormenta. Así somos cuando la vida arrecia y ejercemos la determinación de no darnos por vencidos. Necesitamos crear esa voz interna que nos diga, siempre, siempre que lo necesitemos: “Aguanta ahí, pequeño!”. Pues nadie imagina cuánta grandeza es capaz de ejercer alguien cuando así lo decide (aunque se sienta pequeño)...
Virginia Gawel
Lao Tsé
"Lo que le da su valor a una taza de barro es el espacio vacío que hay entre sus paredes."
Lao Tsé
Sin embargo en Occidente parecemos temer al vacío, y lo llenamos todo. De objetos, de comida, de papeles, de archivos digitales, de ruido, de carteles, de pensamientos... Hasta que nuestra conciencia va madurando, y comenzamos a encontrar nuestros propios modos de DESPEJAR ESPACIO (interno y externo).
A veces por no dejarnos espacios vacíos no cabemos, en nuestra propia vida, ni nosotros mismos. Está llena de lo que fue, de lo que le importa a los demás, de lo que creemos que "es importante" según marca el entorno, de lo que nos interesaba pero ya no, de lo que conservamos "por las dudas".
Virginia Gawel
sábado, 6 de julio de 2013
Afinidad
No es el más brillante, pero es el más sutil delicado y penetrante de los sentimientos.
No importa el tiempo, la ausencia, los aplazamientos, la distancia, las imposibilidades.
Cuando hay afinidades, cualquier reencuentro retoma la relación, el diálogo, la conversación el afecto, en el punto exacto en el que fue interrumpido.
AFINIDAD es la victoria de lo adivinado sobre lo real, de lo subjetivo sobre lo objetivo, de lo permanente sobre lo temporal, de lo básico sobre lo superficial.
Tener afinidad es muy raro. Pero, cuando existe, no precisa de códigos verbales para manifestarse.
Ella existía antes del conocimiento, irradia durante él y permanece después de que las personas dejen de estar juntas.
AFINIDAD es pensar lejos, pensando parecido respecto a dos mismos hechos que impresionan, conmueven, sensibilizan.
AFINIDAD es recibir lo que viene de adentro con una aceptación anterior al conocimiento.
AFINIDAD es sentir con, es no tener necesidad de explicación de lo que se está sintiendo. Es mirar y percibir.
AFINIDAD es un sentimiento singular, discreto e independiente.Puede existir a kilómetros de distancia, pero es adivinado en la manera de hablar, escribir, andar, respirar.
Tener afinidad es muy raro. Pero, cuando existe, no precisa de códigos verbales para manifestarse.
Ella existía antes del conocimiento, irradia durante él y permanece después de que las personas dejen de estar juntas.
AFINIDAD es pensar lejos, pensando parecido respecto a dos mismos hechos que impresionan, conmueven, sensibilizan.
AFINIDAD es recibir lo que viene de adentro con una aceptación anterior al conocimiento.
AFINIDAD es sentir con, es no tener necesidad de explicación de lo que se está sintiendo. Es mirar y percibir.
AFINIDAD es un sentimiento singular, discreto e independiente.Puede existir a kilómetros de distancia, pero es adivinado en la manera de hablar, escribir, andar, respirar.
AFINIDAD es retomar la relación en el momento en que se detuvo.
La separación fue sólo una oportunidad dada por el tiempo para que la maduración pudiera darse y que cada persona pudiese ser cada mejor.
viernes, 5 de julio de 2013
Déjalo ser
Las personas se la pasan la mayor parte de su vida sintiéndose ofendidas por lo que alguien les hizo,
pero... ¡Nadie te ha ofendido!
Son tus expectativas de lo que esperabas de esas personas, las que te hieren.
Y las expectativas tu las creas con tus pensamientos. No son reales. Son imaginarias.
Si tu esperabas que tus padres te dieran más amor, y no te lo dieron, no tienes porqué sentirte ofendido. Son tus expectativas de lo que un padre ideal debió hacer contigo, las que fueron violadas. Y tus ideas son las que te lastiman.
Si esperabas que tu pareja reaccionara de tal y cual forma y no lo hizo…
Tu pareja no te ha hecho nada. Es la diferencia entra las atenciones que esperabas tuviera contigo y las que realmente tuvo, las que te hieren.
El hábito de sentirte ofendido por lo que te hacen otros (en realidad nadie te hace nada) desaparecerá cuando conozcas mejor la fuente de las “ofensas”.
Cuando nacemos, somos auténticos. Pero nuestra verdadera naturaleza, es suprimida y sustituida artificialmente por conceptos que nuestros padres, la sociedad y televisión nos enseñan.
Y crean una novela falsa de cómo deberían ser las cosas en todos los aspectos de tu vida y como deben de actuar los demás. Una novela que no tiene nada que ver con la realidad.
También , las personas son criaturas de inventario. A lo largo de su vida, coleccionan experiencias: padres, amigos, parejas, etc. y las almacenan en su inventario interior.
Las experiencias negativas dejan una huella más profunda en nosotros que las positivas.
Y cuando una persona es maltratada por alguien, deja esa experiencia en su “inventario”. Cuando conoce a alguien, tiene miedo. Y trata de ver si la nueva persona repetirá las mismas actitudes que la que la hirió.
Saca una experiencia de su inventario negativo. Se pone los lentes de esa experiencia y ve a las nuevas personas y experiencias de su vida, con esos lentes.
¿Resultado? Se duplican los mismos problemas y las mismas experiencias negativas.
Y el inventario negativo sigue creciendo. En realidad lo que hace es que te estorba. No te deja ser feliz. Y a medida que se avanza en años, se es menos feliz. Es porque el inventario negativo aumenta año con año.
¿Has visto a las personas de edad avanzada y a los matrimonios con muchos años? Su inventario es tan grande, que parece que la negatividad es su vida. Una y otra vez sacan experiencias de su inventario negativo ante cualquier circunstancia.
Una de las mayores fuentes de ofensas, es la de tratar de imponer el punto de vista de una persona a otra y guiar su vida. Cuando le dices lo que debe hacer y te dice “no”, creas resentimientos por partida doble. Primero, te sientes ofendido porque no hizo lo que querías.
Todas las personas tienen el derecho divino de guiar su vida como les plazca. Aprenderán de sus errores por sí mismos. Déjalos ser.
También, nadie te pertenece. Cuando los colonos americanos querían comprarles sus tierras a los Pieles Rojas, estos les contestaron “¿Comprar nuestras tierras? ¡Si no nos pertenecen! Ni el fulgor de las aguas, ni el aire, ni nuestros hermanos los búfalos a los cuales solo cazamos para sobrevivir. Es una idea completamente desconocida para nosotros”.
Ni la naturaleza, ni tus padres, ni tus hijos, tus amigos o parejas te pertenecen. Es como el fulgor de las aguas o el aire. No los puedes comprar. No los puedes separar. No son tuyos. Solo los puedes disfrutar como parte de la naturaleza. El cauce de un río no lo puedes atrapar. Solo puedes meter las manos, sentir el correr de las aguas entre ellas, y dejarlo seguir.
Las personas son un río caudaloso. Cualquier intento de atraparlas te va a lastimar. Amalas, disfrútalas y déjalas ir.
Entonces ¿Cómo puedo perdonar?
1) Entiende que nadie te ha ofendido. Son tus ideas acerca de cómo deberían actuar las personas y Dios las que te hieren. Estas ideas son producto de una máscara social, que has aprendido desde tu infancia de forma inconsciente. Reconoce que la mayoría de las personas NUNCA van a cuadrar con esas ideas que tienes. Porque son ideas muy personales.
2) Deja a las personas ser. Deja que guíen su vida como mejor les plazca. Es su responsabilidad. Dales consejos, pero permite que tomen sus decisiones. Es su derecho divino por nacimiento: el libre albedrío y la libertad.
3) Nadie te pertenece. Ni tus padres, amigos y parejas. Todos formamos parte del engranaje de la naturaleza. Deja fluir las cosas sin resistirte a ellas. Ama y deja ser.
4) Deja de pensar demasiado. Abrete a la posibilidad de nuevas experiencias. No utilices tu inventario. Abre los ojos y observa el fluir de la vida como es. Cuando limpias tu visión de lentes oscuros y te los quitas, el resultado es la limpieza de visión.
5) La perfección no existe. Ni el padre, amigo, pareja o Dios perfecto. Es un concepto creado por la mente humana que ha un nivel intelectual puedes comprender, pero en la realidad NO EXISTE. Porque es un concepto imaginario. Un bosque perfecto serían puros árboles, sol rico, no bichos… ¿existe? No. Para un pez, el mar perfecto sería aquel donde no hay depredadores ¿existe? No. Solo a un nivel intelectual. En la realidad JAMAS VA A EXISTIR. Naturalmente, al pez solo le queda disfrutar de la realidad. Cualquier frustración de que el mar no es como quiere que sea no tiene sentido. Deja de resistirte a que las personas no son como quieres. Acepta a las personas como el pez acepta al mar y ámalas como son.
6) Intoxícate con la vida. La vida real es más hermosa y excitante que cualquier idea que tienes del mundo. Me complacerá decírtelo por experiencia.
7) Imagina a esa persona que te ofendió en el pasado. Imagínate que ambos están cómodamente sentados. Dile porqué te ofendió. Escucha su explicación amorosa de porque lo hizo. Y perdónala. Si un ser querido ya no está en este mundo, utiliza esta dinámica para decirle lo que quieres. Escucha su respuesta. Y dile adiós. Te dará una enorme paz.
A la luz del corto período de vida que tenemos, solo tenemos tiempo para vivir, disfrutar y ser felices. Nuestra compañera la muerte en cualquier momento, de forma imprevista, nos puede tomar entre sus brazos. Es superfluo gastar el tiempo en pensar en las ofensas de otros. No puedes darte ese lujo.
9) Es natural pasar por un periodo de duelo al perdonar, deja que tu herida sane. Vuelve a leer este artículo las veces necesarias y deja que los conceptos empiecen a sembrar semillas de conciencia en tu interior. Aprende con honestidad los errores que cometiste, prométete que no lo volverás a hacer y regresa a vivir la vida.
pero... ¡Nadie te ha ofendido!
Son tus expectativas de lo que esperabas de esas personas, las que te hieren.
Y las expectativas tu las creas con tus pensamientos. No son reales. Son imaginarias.
Si tu esperabas que tus padres te dieran más amor, y no te lo dieron, no tienes porqué sentirte ofendido. Son tus expectativas de lo que un padre ideal debió hacer contigo, las que fueron violadas. Y tus ideas son las que te lastiman.
Si esperabas que tu pareja reaccionara de tal y cual forma y no lo hizo…
Tu pareja no te ha hecho nada. Es la diferencia entra las atenciones que esperabas tuviera contigo y las que realmente tuvo, las que te hieren.
El hábito de sentirte ofendido por lo que te hacen otros (en realidad nadie te hace nada) desaparecerá cuando conozcas mejor la fuente de las “ofensas”.
Cuando nacemos, somos auténticos. Pero nuestra verdadera naturaleza, es suprimida y sustituida artificialmente por conceptos que nuestros padres, la sociedad y televisión nos enseñan.
Y crean una novela falsa de cómo deberían ser las cosas en todos los aspectos de tu vida y como deben de actuar los demás. Una novela que no tiene nada que ver con la realidad.
También , las personas son criaturas de inventario. A lo largo de su vida, coleccionan experiencias: padres, amigos, parejas, etc. y las almacenan en su inventario interior.
Las experiencias negativas dejan una huella más profunda en nosotros que las positivas.
Y cuando una persona es maltratada por alguien, deja esa experiencia en su “inventario”. Cuando conoce a alguien, tiene miedo. Y trata de ver si la nueva persona repetirá las mismas actitudes que la que la hirió.
Saca una experiencia de su inventario negativo. Se pone los lentes de esa experiencia y ve a las nuevas personas y experiencias de su vida, con esos lentes.
¿Resultado? Se duplican los mismos problemas y las mismas experiencias negativas.
Y el inventario negativo sigue creciendo. En realidad lo que hace es que te estorba. No te deja ser feliz. Y a medida que se avanza en años, se es menos feliz. Es porque el inventario negativo aumenta año con año.
¿Has visto a las personas de edad avanzada y a los matrimonios con muchos años? Su inventario es tan grande, que parece que la negatividad es su vida. Una y otra vez sacan experiencias de su inventario negativo ante cualquier circunstancia.
Una de las mayores fuentes de ofensas, es la de tratar de imponer el punto de vista de una persona a otra y guiar su vida. Cuando le dices lo que debe hacer y te dice “no”, creas resentimientos por partida doble. Primero, te sientes ofendido porque no hizo lo que querías.
Segundo, la otra persona se ofende porque no la aceptaste como es.
Y es un círculo vicioso.
Y es un círculo vicioso.
Todas las personas tienen el derecho divino de guiar su vida como les plazca. Aprenderán de sus errores por sí mismos. Déjalos ser.
También, nadie te pertenece. Cuando los colonos americanos querían comprarles sus tierras a los Pieles Rojas, estos les contestaron “¿Comprar nuestras tierras? ¡Si no nos pertenecen! Ni el fulgor de las aguas, ni el aire, ni nuestros hermanos los búfalos a los cuales solo cazamos para sobrevivir. Es una idea completamente desconocida para nosotros”.
Ni la naturaleza, ni tus padres, ni tus hijos, tus amigos o parejas te pertenecen. Es como el fulgor de las aguas o el aire. No los puedes comprar. No los puedes separar. No son tuyos. Solo los puedes disfrutar como parte de la naturaleza. El cauce de un río no lo puedes atrapar. Solo puedes meter las manos, sentir el correr de las aguas entre ellas, y dejarlo seguir.
Las personas son un río caudaloso. Cualquier intento de atraparlas te va a lastimar. Amalas, disfrútalas y déjalas ir.
Entonces ¿Cómo puedo perdonar?
1) Entiende que nadie te ha ofendido. Son tus ideas acerca de cómo deberían actuar las personas y Dios las que te hieren. Estas ideas son producto de una máscara social, que has aprendido desde tu infancia de forma inconsciente. Reconoce que la mayoría de las personas NUNCA van a cuadrar con esas ideas que tienes. Porque son ideas muy personales.
2) Deja a las personas ser. Deja que guíen su vida como mejor les plazca. Es su responsabilidad. Dales consejos, pero permite que tomen sus decisiones. Es su derecho divino por nacimiento: el libre albedrío y la libertad.
3) Nadie te pertenece. Ni tus padres, amigos y parejas. Todos formamos parte del engranaje de la naturaleza. Deja fluir las cosas sin resistirte a ellas. Ama y deja ser.
4) Deja de pensar demasiado. Abrete a la posibilidad de nuevas experiencias. No utilices tu inventario. Abre los ojos y observa el fluir de la vida como es. Cuando limpias tu visión de lentes oscuros y te los quitas, el resultado es la limpieza de visión.
5) La perfección no existe. Ni el padre, amigo, pareja o Dios perfecto. Es un concepto creado por la mente humana que ha un nivel intelectual puedes comprender, pero en la realidad NO EXISTE. Porque es un concepto imaginario. Un bosque perfecto serían puros árboles, sol rico, no bichos… ¿existe? No. Para un pez, el mar perfecto sería aquel donde no hay depredadores ¿existe? No. Solo a un nivel intelectual. En la realidad JAMAS VA A EXISTIR. Naturalmente, al pez solo le queda disfrutar de la realidad. Cualquier frustración de que el mar no es como quiere que sea no tiene sentido. Deja de resistirte a que las personas no son como quieres. Acepta a las personas como el pez acepta al mar y ámalas como son.
6) Intoxícate con la vida. La vida real es más hermosa y excitante que cualquier idea que tienes del mundo. Me complacerá decírtelo por experiencia.
7) Imagina a esa persona que te ofendió en el pasado. Imagínate que ambos están cómodamente sentados. Dile porqué te ofendió. Escucha su explicación amorosa de porque lo hizo. Y perdónala. Si un ser querido ya no está en este mundo, utiliza esta dinámica para decirle lo que quieres. Escucha su respuesta. Y dile adiós. Te dará una enorme paz.
A la luz del corto período de vida que tenemos, solo tenemos tiempo para vivir, disfrutar y ser felices. Nuestra compañera la muerte en cualquier momento, de forma imprevista, nos puede tomar entre sus brazos. Es superfluo gastar el tiempo en pensar en las ofensas de otros. No puedes darte ese lujo.
9) Es natural pasar por un periodo de duelo al perdonar, deja que tu herida sane. Vuelve a leer este artículo las veces necesarias y deja que los conceptos empiecen a sembrar semillas de conciencia en tu interior. Aprende con honestidad los errores que cometiste, prométete que no lo volverás a hacer y regresa a vivir la vida.
¡Let it be!
Deja al mundo ser. Y déjate ser a ti también.
ACTO SUICIDA... #3:
-" Te encontras fuera de tu contexto habitual"
Consecuencia: Puede que ese no sea tu lugar.
Consecuencia: Puede que ese no sea tu lugar.
ACTO SUICIDA... #2:
-"Mientras las heridas estén abiertas, ninguna resolución será del todo definitiva"
Consecuencia: Cuando el tiempo transcurra podrá obtenerse una respuesta y posiblemente sea definitiva. Caso contrario esa no es la respuesta y por ende no es lo definitivo.
Consecuencia: Cuando el tiempo transcurra podrá obtenerse una respuesta y posiblemente sea definitiva. Caso contrario esa no es la respuesta y por ende no es lo definitivo.
ACTO SUICIDA... #1:
-"Tomar decisiones permanentes Por culpa de emociones TEMPORALES"
Consecuencia: se aprenderá, una vez pasado el temporal.
Corazón alado
De niña Frida caminaba como si se hubiera tragado un colibrí. Sin embargo, un día enfermó y sus manos sustituyeron a sus piernas maltrechas. Comenzó a pintar y los adultos se apiadaban de ella por no poder saltar y corretear como antes, pero Frida jamás lo extrañó, porque no es más dichoso el que mucho ve sino el que sabe mirar.
- Relato e ilustración extraído del libro Tu corazón en un cofre de Mercè López y Rebecca Beltrán
Título: Tu corazón en un cofre
Dos corazones
La madrastra de Blancanieves encargó a un viajero italiano llevarle los corazones de los dos amantes más célebres de todos los tiempos: Romeo y Julieta.
Trató de separarlos por todos los medios pero al final tuvo que desistir, por lo que los arrinconó en el lugar más escondido de su colección para no verlos.
- Relato e ilustración extraído del libro Tu corazón en un cofre de Mercè López y Rebecca Beltrán
Título: Tu corazón en un cofre
Trató de separarlos por todos los medios pero al final tuvo que desistir, por lo que los arrinconó en el lugar más escondido de su colección para no verlos.
- Relato e ilustración extraído del libro Tu corazón en un cofre de Mercè López y Rebecca Beltrán
Título: Tu corazón en un cofre
Evitemos caídas
-"Un abrazo, aunque parezca simple, puede evitar que muchos de nosotros impacte contra el suelo, hablando emocionalmente."
Risto Mejide
-“Y es que, por injusto que parezca, en tu vida conocerás sólo dos tipos de personas. Las que algún día echarás de menos. Y todas las demás.”
Dice Yehuda Berg
Cree en ti mismo
Cien personas podrían darte mil razones sobre el porqué eres un ser humano maravilloso, pero esto podría dejarte sintiéndote muy vacío en el interior.
Tienes que creer en tu grandeza por ti mismo. Nadie más puede hacerlo por ti.
Si tú no crees en la genialidad que Dios te entregó, ¿Quién lo hará?
Cien personas podrían darte mil razones sobre el porqué eres un ser humano maravilloso, pero esto podría dejarte sintiéndote muy vacío en el interior.
Tienes que creer en tu grandeza por ti mismo. Nadie más puede hacerlo por ti.
Si tú no crees en la genialidad que Dios te entregó, ¿Quién lo hará?
De C. Naranjo
sino que es lo que ama.
miércoles, 3 de julio de 2013
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