martes, 26 de mayo de 2015

Relación madre e hija

Una de las pruebas más difíciles para una mujer en la vida es la difícil relación con su madre. Y esto, lamentablemente, sucede más a menudo de lo que sospechamos. La madre, muchas veces, pone expectativas y proyecta sueños y frustraciones en la hija. Y cuando esta no responde a su modelo pautado y demuestra tener sus elecciones y decisiones, puede haber abusos verbales, manipulaciones, agresiones y cortes.
Hay que tener valor para enfrentar estas heridas, ya que la mayoría de las veces, la madre no está dispuesta a hacerse cargo ni a aceptar, ni siquiera a reflexionar sobre su comportamiento. Tal vez no puede o no lo ve. Entonces es la hija la que debe trabajar sobre sí misma sanando, perdonando, y sobre todo, poniendo la mirada en sí misma, en los proyectos personales. No es culpa nuestra. Tal vez hay que tener compasión por esta madre que no ha podido llenar sus propios sueños y descarga sus frustraciones y rabias con los que tiene cerca, inconsciente tal vez del sufrimiento profundo que causa. Al aceptar que no somos responsables del comportamiento de nuestras madres, podemos soltar algo de culpa o esa sensación de falla que hemos tenido durante años porque era imposible complacerla. No hay decisiones que podamos tomar para conformarla. Esto no sucederá, porque si ella está infeliz e inconforme consigo misma, pasará esta frustración a las hijas, ya que es más fácil no hacerse cargo. Lo mejor es hablar, contar con la red de amigos , pareja, terapeutas. Darle voz a tu dolor te ayudará a dejarlo ir. Escuchar otras voces, otras experiencias afines, será sanador. Dejarse sostener por la red es aceptar ayuda y sentirse acompañada. Y por último, aunque sea lo más difícil, hay que trabajar internamente el perdón. Este es uno de los aspectos más difíciles de superar en una relación abusiva, pero retener la ira no ayudará a sanar por completo. El perdón no significa que justifiquemos el comportamiento ofensivo, tampoco significa olvidar ni confiar en la persona que nos dañó, el perdón es un regalo que te estás dando  a vos misma. Estás dejando ir cualquier sentimiento negativo o de venganza para no quedar atrapada en la amargura.
Sanar desde el amor es posible.




Hoy Luna en Virgo, símbolo del Ermitaño, portador del bastón de sanación, el bastón medicinal con la medicina de la serpiente. Son días de limpieza y de sanación interna. Iluminando nuestros propios procesos de autosanación y autoconocimiento. 
El bastón de caduceo o vara de Mercurio es el símbolo principal de la alquimia, con sus dos serpientes enfrentadas como símbolo del equilibrio, es el bastón de Esculapio (Dios de la medicina, la curación y principal deidad de las profecías y adivinaciones, hijo de Apollo). La Medicina de  la serpiente es regeneración, paz, salud, eternidad. Es la maestra de todo lo femenino,es portadora de un gran poder y sabiduría, y es la mejor instructora en todo lo relacionado con el agua, lo fluido y el cambio. Es un ser complejo, pues, en su naturaleza divina se mezclan las cualidades de una criatura terrestre y celeste.
El hecho de que la Serpiente mude su piel al crecer es una metáfora de la manera en que el ser humano muda viejos hábitos y antiguas pautas de pensamiento para crecer y alcanzar un nivel superior de energía y de consciencia. Es la transmutación. La energía Lunar virginiana invita a realizar un profundo cambio evolutivo que nos regenerará totalmente para ascender más peldaños en nuestros escalones evolutivos. 
La serpiente, lejos de la mala fama que tiene, es la Oroboros, la energía cíclica, y estos meses otoñales son propensos para soltar esa vieja piel, así como en la naturaleza los árboles están soltando sus hojas ya marchitas para sentirse más livianos. No les tengamos miedo a estos cambios y mutaciones, démosle la bienvenida a esa limpieza tan necesaria. 
Son días de orden interno, limpieza, tranquilidad, paz y silencio. Son días de profundo crecimiento.



Armonizar los chakras


La suerte, en alguna esquina, espera paciente. Lo sé.

lunes, 25 de mayo de 2015

CÓMO IDENTIFICAR SI LOS CHAKRAS ESTÁN CERRADOS O BLOQUEADOS

Los Chakras son vórtices de energía a través del cual fluye la fuerza de vida a través de nuestro ser. Cada uno de lo chakras corresponden a diferentes aspectos de nuestro ser e influyen en los aspectos físicos, mentales y emocionales.
La mayoría de los terapeutas expresan que es buen indicio que nuestros chakras estén abiertos porque nosotros nos sentiremos en síntonía con el Universo y nuestras experiencias con el entorno y con otros.
Cuando tenemos los chakras bloqueados o cerrados experimentamos una sensación de bloqueo de energía en el cuerpo, la energía no llega adecuadamente y los órganos relacionados con los chakras que se encuentran cerrados.
Cuando nosotros nos sentimos gozosos con la vida nuestros chakras se abren para recibir la energía de la alegría y del amor. Cuando experimentamos dolor, rabia y emociones bajas nuestros chakras tienden a cerrarse como un modo de protección, especialmente cuando nos encontramos en entornos caóticos o de estrés.
Cuando nosotros estamos en comunión con nosotros mismos nuestros chakras brillan, e irradian una magnifica energía lumínica que nos permite conectarnos en sincronía con la vida. Nosotros experimentamos una sensación de bienestar, de equilibrio, estimulación y conexión con el Todo.
Por lo tanto, al “Abrir la mente y buscar atentos”; los síntomas de nuestro cuerpo y emociones, encontraremos señales que nos permitan dilucidar el estado de nuestros chakras.


Los Chakras y su lenguaje

Primer Chakra: Yo tengo derecho a tener

Segundo Chakra: Yo tengo derecho a sentir

Tercero Chakra: Yo tengo derecho a obrar

Cuarto Chakra: Yo tengo derecho a amar y ser amado

Quinto Chakra: Yo tengo derecho a decir y a escuchar la verdad

Sexto Chakra: Yo tengo derecho a ver

Séptimo Chakra: Yo tengo derecho a saber

Las técnicas para desarrollar y mantener el equilibrio de los chakras son innumerables. Podrás encontrar mucha información de buena calidad sobre estos temas. Pero para comenzar puedes realizar las siguientes preguntas para saber testear el estado de tus chakras. Luego con esta información inicial podrás buscar la manera de corregir y equilibrarlos de acuerdo a lo que te parezca más idóneo.

Cuanto su respuesta es “sí”, el chakra probablemente se encuentre abierto. Si encuentras respuestas débiles o te encuentras inseguro simplemente puedes centrarse consciente-mente en el desarrollo de esa área de tu vida con el fin de lograr un mejor equilibrio.

Test para saber si los Chakras están abiertos o cerrados

Chakra de la Raíz

¿Me siento físicamente vibrante, saludable y de gran alcance en el mundo? ¿Me siento como en casa aquí? ¿Me siento como si me pertenece? ¿Tengo un fuerte deseo de vivir? ¿Amo a mi cuerpo y lo aprecio como un tesoro maravilloso? ¿Soy una persona de alta energía, en movimiento con audacia por la vida?

Chakra Sacro
¿Tengo un fuerte impulso sexual saludable? ¿Me siento confiad@ y sexualmente plen@? ¿Puedo expresarme sexualmente, y dar y recibir placer?

Chakra del Plexo solar
¿Sé lo que quiero, y tengo confianza en ser capaz de manifestarlo? ¿Puedo tomar decisiones y actuar sobre ellas? ¿Estoy consciente de mis emociones y puedo controlarlas? ¿Soy capaz de pensar y resolver a través de mis sentimientos? Estoy emocionalmente satisfech@?

Chakra del Corazón
¿Me amo a mí mismo@ amigos y familiares, y tengo un fuerte sentido de la compasión para todos los seres vivos? ¿Puedo aceptar a los demás como son, sin necesidad de que cambien? ¿Espero lo mejor de la gente, y busco lo mejor de ellos? ¿Soy buen@ en la cooperación? ¿Puedo recibir y dar la energía del Universo?

Chakra de la Garganta
¿Puedo expresarme con habilidad y facilidad? ¿Hago las cosas prácticas que tengo que hacer para estar saludable, feliz y exitos@? ¿Asumo la responsabilidad de mi vida en vez de culpar a otros por mis problemas y esperar a que otros cuiden de mí? ¿ Trato de hacerlo lo mejor posible, y me siento dign@ de recompensa o compensación por mis esfuerzos? ¿Tengo suficiente fe en mí mism@ a asumir riesgos, aceptar los desafíos, y crear vías de realización?

Chakra del Tercer ojo
¿Estoy mentalmente fuerte y capaz de resolver las cosas? ¿Tengo un montón de ideas creativas, y el hábito de tomar las medidas necesarias para hacerlas realidad? No respuestas o ideas vienen a mí como mentalmente tratar de entender las cosas? ¿Soy capaz de visualizar mis metas y sueños? Cómo puedo definir objetivos realistas y alcanzables? ¿Mis experiencias de apoyo y validar mis creencias sobre la vida?

Chakra de la Corona
¿Me siento como si yo fuera parte de algo grande y maravilloso? ¿Me siento conectado a Dios/Espíritu del Universo, y siento que mi vida tiene un propósito? ¿Soy capaz de ver a mí mismo con honestidad, y para descubrir las lecciones de mis experiencias con el fin de desarrollar la sabiduría?

Significado de Chakras Bloqueados
Primer Chakra cerrado
La persona esta desvitalizada, su voluntad de vivir esta muy disminuida.
Segundo Chakra cerrado
La persona tiene dificultad para recibir y dar amor. No hay potencia sexual.
Tercer Chakra cerrado
Dificultad para sentir, bloquea sus sentimientos. No sentirá amor y aceptación por si mismo. Sentimientos de rechazo personal y desinterés de la propia salud.
Cuarto Chakra cerrado
Tiene dificultad para amar sin recibir nada a cambio. Ausencia de propósito y significado de su existencia. Tenemos la idea equivocada de que Dios y todos se oponen a nuestra voluntad.
Quinto Chakra cerrado
La persona no puede hacerse cargo de su vida. La comunicación no fluye. Profesionalmente esta frustrado, no hace lo que quiere.
Sexto Chakra cerrado
Existe confusión, ideas bloqueadas. Las ideas no tienen salida al plano material. Se convierte en frustración.
Séptimo Chakra cerrado
La persona no ha conectado su ser espiritual a su ser físico.




-¿Qué haces ahí? - preguntó al bebedor, a quien encontró instalado en silencio, ante una colección de botellas vacías y una colección de botellas llenas.
-Bebo -respondió el bebedor, con aire lúgubre.
-¿Por qué bebes? -le preguntó El principito.
-Para olvidar -respondió el bebedor.
-¿Para olvidar qué? -inquirió El principito, que ya le compadecía.
-Para olvidar que tengo vergüenza -confesó el bebedor bajando la cabeza.
-¿Vergüenza de qué? -averiguó El principito que deseaba socorrerle.
-¡Vergüenza de beber! -terminó el bebedor, que se encerró definitivamente en el silencio.
Y El principito se alejó, perplejo.




Autoternura

Cada tanto, navegando las aguas de los ríos humanos, encuentro que hace falta alguna palabra que no existe, siendo que ninguna preexistente describe mejor el concepto al que habría que aludir. Y a lo que hoy quiero referirme hoy es a laautoternura. Si hablamos de “autodeterminación”, “autoestima”, “autopreservación” y tantos otros “autos”... ¿no es sospechoso que no existajustamente esa palabra? Casi siempre aquello que aún no fue nominado está señalando (por su falta en nuestro lenguaje) que, o bien existe pero preferimos ocultarlo (como el concepto de “violencia de género”) o bien es una característica que necesitamos desarrollar más, instalarla, concientizarla (como ha sido, en el extremo opuesto del mismo tema, el término “empoderamiento” referido a quien había quedado desposeído de plena entidad personal).
“Autoternura” no es “autoestima”. Es más: la palabra “autoestima”, en lo personal, me parece lisa y llanamente espantosa! Me explico: convivo conmigo desde hace 51 años; si lo único que hubiera logrado en todo ese tiempo es “estimarme”, creo que estaría en problemas (tal como si a mi mejor amiga de la adolescencia le dijera “Ay, cuánto te estimo, Marcela!”; ¿se imaginan?). No, no se trata de “autoestima”. Necesitamos más que eso: un afecto profundo que nos vincule con quienes somos, tal como el que podemos sentir, justamente, por esos amigos que son más que hermanos. De hecho, en la Psicología del Budismo existe un término para el que Oriente no guarda traducción literal: Maitri. Como no hay una sola palabra para describirlo, necesitamos traducirlo con varias: “amistad incondicional consigo mismo”. Y valga la aclaración de que no se trata sólo de un concepto (como tampoco lo es la amistad cultivada para con otra persona!): se trata de una práctica cotidiana. Un modo de bientratarse, de elegir para sí, de “deselegir” (palabra también necesaria!), de mirar con sana compasión nuestras limitaciones, de amar nuestras características de una manera no-narcisista (tal como amamos la idiosincrasia de aquellas personas investidas por nuestro afecto). Sin juicios feroces; sin críticas despiadadas; sin falta de perdones; sin vanidades que nos distorsionen nuestras reales maravillas. Otra vez: tal como describiríamos a un amigo muy querido, a un compañero de camino con quien hayamos andado largo trecho. Ternura. Autoternura.
La ternura abarca pacientemente lo que el otro (o uno mismo, en este caso) aún no puede; pondera los valores ponderables; sabe que todo va transformándose, acompañando con calidez esos devenires. Y también tiene una cualidad peculiar, como gesto característico: la sonrisa. Si hablamos del vínculo para con nosotros mismos, poder sonreír ante lo que somos es una virtud que siempre acompaña a la sabiduría. Cuando no podemos reír sanamente de lo que somos es porque nos falta desarrollar autoternura: desapegarnos del dramatismo que conlleva ver ciertos rasgos de sí, y asumir que, simplemente, somos humanitos en proceso (así, en diminutivo, pequeñitos en el Universo). Ah! Y que no estamos terminados. Henry D. Thoreau decía: “Somos la materia de un experimento que no deja de tener interés para mí.” La vida misma es un experimento; ¿cómo no participar de él con pasión, sin dolor demás, sin procurar día a día ejercer nuestra capacidad de ternura y de autoternura?
Quisiera compartirles un poema poco conocido del entrañable Pablo Neruda. Nada menos que su “Autorretrato”. Me lo imagino escribiéndolo con una sonrisa en los labios y un sentimiento no-egoico de profundo afecto hacia sí mismo, pues se autorrefiere tal como describiría a su amigo más hermano (incluyendo ese tono lleno de gracia con el que llega al final del poema)... Que nos reúna en el sentimiento para poder vivenciar esa actitud, día a día, hasta que se nos quede tatuada en el pecho...

“Por mi parte,
soy o creo ser duro de nariz,
mínimo de ojos,
escaso de pelos en la cabeza,
creciente de abdomen,
largo de piernas,
ancho de suelas,
amarillo de tez,
generoso de amores,
imposible de cálculos,
confuso de palabras,
tierno de manos,
lento de andar,
inoxidable de corazón,
aficionado a estrellas, mareas, terremotos,
admirador de escarabajos,
caminante de arenas,
torpe de instituciones,
chileno a perpetuidad,
mudo para enemigos,
entrometido entre pájaros,
mal educado en casa,
tímido en los salones,
audaz en la soledad,
arrepentido sin objeto,
horrendo administrador,
navegante de boca,
yerbatero de la tinta,
discreto entre animales,
afortunado en nubarrones,
investigador en mercados,
oscuro en las bibliotecas,
melancólico en las cordilleras,
incansable en los bosques,
lentísimo de contestaciones,
ocurrente años después,
vulgar durante todo el año,
resplandeciente con mi cuaderno,
monumental de apetito,
tigre para dormir,
sosegado en la alegría,
inspector de cielo nocturno,
trabajador invisible,
desordenado, persistente,
valiente por necesidad,
cobarde sin pecado,
soñoliento de vocación,
amable de mujeres,
activo por padecimiento,
poeta por maldición y tonto de capirote.”

(Publicado por la revista Sophia OnLine en diciembre de 2012.)
© Virginia Gawel




Honrar tu cicatriz

Ninguna medalla, ningún título, ningún posgrado, vale tanto. Es digna de honra. ¿Qué? Tu cicatriz. Allí: en el centro del pecho. Las mejores personas que hayas conocido, seguro que la tienen. La que obra con dignidad, la que es capaz de compasión, la que ejerce una sabiduría que no está en los libros… En algún momento la vida patea las puertas del pecho, lo allana, lo requisa, lo saquea… Y hay quien se queda así: tapia el pecho, lo sella con múltiples cerrojos, y va dejando que se le vuelva un sótano húmedo, lleno de cosas viejas. Pero hay quien, a pecho abierto, decide aprovechar la circunstancia para volverse… más completo, y más humano. Toma aguja e hilo y, pacientemente, con la ayuda del tiempo, va juntando sus pedazos, y borda en su pecho la más honrosa cicatriz. 
     Pero cuidado: cuando uno está recién devastado, puede confundirse, al escuchar las seductoras voces de la oscuridad: “Esto es para siempre…”, “Nunca más se cerrará…”, “Nadie nunca ha sufrido tanto…”, “Te lo tienes merecido, pues hiciste todo mal”…. Por favor, si es así… NO LES CREAS, aunque te lo sigan diciendo. Son como los monstruos de utilería del Tren Fantasma, que espantan con sus máscaras en los parques de diversiones… Tu situación es otra: es como si fueras por la ruta de noche, y atravesaras un largo túnel subterráneo en el cual se ha cortado la luz; y te da miedo: parece que nunca va a terminar; sin embargo, ningún túnel es infinito, aunque te parezca que estás tardando demasiado en salir. Hay afuera. Hay horizonte. Pero es natural que no lo veas mientras estás mirando hacia adentro para suturar tu herida. Si es posible, estate cerca de quienes te lo recuerden: otros que ya hayan curado su propia cicatriz.  

    Y el tiempo pasa. Y si uno está dispuesto a no juntar moho, a no convertirse en un sótano viviente, la luz del sol penetra, cierra los tejidos de un modo insospechado. Hipócrates decía que el cuerpo tiene una naturaleza medicatriz: una inteligencia que hace que sus lastimaduras se auto-reparen. Y si el cuerpo está provisto de esa inteligencia, ¿cómo no va a estarlo lo invisible que lo anima? Aunque no sepamos cómo hacerlo, nuestro Inconsciente sí: él tiene ese don auto-reparatorio, y trabaja día y noche para que volvamos a pararnos sobre nuestros propios pies. Sólo hay que ayudarlo: confiar en el proceso, no encerrarse, no aislarse, no creerle a las voces de la oscuridad… Y a medida que se va saliendo del túnel, aprender a honrar la herida. A convertirla en parte de tu más preciado patrimonio: la ventana hacia una visión de la realidad más sensible, más madura… más sabia.


© Virginia Gawel
www.centrotranspersonal.com.ar


Es solo una ilusión


Madame O .

"Dios mío, perdóname por haber escrito tantas inútiles palabras. 
Sólo quise llenar el silencio que adoro ". 



Plato del día: Fideos


Revolutionary Road


Sinopsis

Establecida en 1955, la trama se centra en las esperanzas y aspiraciones de Frank y April Wheeler, típicos habitantes de un suburbio en Connecticut, que se ven muy diferentes a sus vecinos y amigos. April es una aspirante a actriz, lúcida y bella, que se inspira en los sueños de su marido cuando era joven, para anhelar mudarse a París y adoptar un estilo de vida bohemio y sibarita; mientras que Frank es un hombre un poco neurótico, con un insulso empleo como vendedor telefónico, que superando los 30 años de edad se pregunta si su vida podría ser distinta. Ambos se aman, pero cuando se mudan a una reluciente casa en la estereotipada calle Revolutionary, el vínculo matrimonial se resquebraja lentamente en un círculo vicioso de discusiones, amargas riñas e infidelidad.

Como en la mayoría de las películas dirigidas por Sam Mendes, el director se sumerge en la profunda psique de la pareja protagonista, trazando paralelismos entre la pasión y la ira, la vida social y la intimidad, y dejando al descubierto las miserias y egoísmos de seres que, antes de ser amantes, son individuos.

La mejor oferta



Sinopsis

Virgil Oldman (Geoffrey Rush) es un experto en arte y famoso agente de subastas que goza de gran prestigio en su profesión. Un día recibe la llamada de una joven (Sylvia Hoeks) que desea vender la colección de antigüedades que ha recibido en herencia de sus padres. Sin embargo la joven sufre de agorafobia, por lo que no sale nunca de su domicilio y no quiere ser vista por los demás. A partir de entonces ocurren una serie de hechos que influirán enormemente en la hasta entonces ordenada vida de Virgil Oldman y acabarán en una inusual historia de amor con un sorprendente desenlace.

domingo, 24 de mayo de 2015

Mario Benedetti - La Tregua.

Si alguna vez me suicido, será en domingo. Es el día más desalentador, el más insulso. Quisiera quedarme en la cama hasta tarde, por lo menos hasta las nueve o las diez, pero a las seis y media me despierto solo y ya no puedo pegar los ojos. A veces pienso qué haré cuando toda mi vida sea domingo. Quién sabe, a lo mejor me acostumbro a despertarme a las diez. Fui a almorzar al Centro, porque los muchachos se fueron por el fin de semana, cada uno por su lado. Comí solo. Ni siquiera me sentí con fuerzas para entablar con el mozo el facilongo y ritual intercambio de opiniones sobre el calor y los turistas. Dos mesas más allá, había otro solitario. Tenía el ceño fruncido, partía los pancitos a puñetazos. Dos o tres veces lo miré, y en una oportunidad me crucé con sus ojos. Me pareció que allí había odio. ¿Qué habría para él en mis ojos? Debe ser una regla general que los solitarios no simpaticemos. ¿O será que, sencillamente, somos antipáticos?

 Volví a casa, dormí la siesta y me levanté pesado, de mal humor. Tomé unos mates y me fastidió que estuviera amargo. Entonces me vestí y me fui otra vez al Centro. Esta vez me metí en un café; conseguí una mesa junto a la ventana. En un lapso de una hora y cuarto, pasaron exactamente treinta y cinco mujeres de interés. Para entretenerme hice una estadística sobre qué me gustaba más en cada una de ellas. Lo apunté en la servilleta de papel. Este es el resultado. De dos, me gustó la cara; de cuatro, el pelo; de seis, el busto; de ocho, las piernas; de quince, el trasero. Amplia victoria de los traseros.

Confianza



Grand Avenue


Nuevo portal Cósmico

La vibración del 5 nos ha traído des-estabilización, justamente, para ver qué tan estables estamos. Cuando vienen los terremotos, estos testean las bases, para ver su firmeza. Hemos tenido la Lunación de Escorpio, Wesak, hemos tenido y tenemos a Saturno muy cerca, el Universo nos ha puesto pruebas de fe, fortaleza, tesón y garra para ver nuestra esencia y sustancia. No hay quejas posibles, no hay víctimas, somos simplemente valientes, enfrentando dragones. La vida es esto, y hay que agradecer todo. Incluso aquello que no nos haya gustado o nos haya puesto realmente a prueba con dolores físicos o del alma, con desgarros y muertes psicológicas. 
En Chamanismo, tenemos los tres mundos: el Uku Pacha, el mundo de abajo, nuestro inframundo personal, terreno de la Serpiente, el Kay Pacha, el mundo del medio , o sea la Tierra, terreno del Jaguar, y el Hanan Pacha o mundo de arriba o el Cielo, terreno del Águila. El verdadero Chamán puede ir a través de estos mundos llenos de experiencias sin identificarse con ninguno, simplemente aprendiendo de los 3 mundos, yendo y viniendo, tomando lo que ellos sugieran y propongan. 
Vayamos, transitemos, aprendamos y llevemos esta sabiduría y compartámoslas, estas experiencias nos suman. nunca nos restan. No importa que no nos gusten, vivamos a pleno y aprendamos de todo. Eso nos forja, nos da identidad, sustancia y fortaleza. ¡En Junio vendrán otros desafíos!




Hoy cuento conmigo misma, soy mi aliada y amiga, me miro, sonrío y elijo seguir aprendiendo.





sábado, 23 de mayo de 2015


El abrazo de la serpiente




Cuenta la épica historia del primer contacto, encuentro, acercamiento, traición, y posible amistad que trasciende la vida, entre Karamakate, un Chamán Amazónico, último sobreviviente de su tribu y dos científicos que con cuarenta años de diferencia, recorren el Amazonas en busca de una planta sagrada que podría curar sus males. Inspirada en los diarios de los primeros exploradores que recorrieron la Amazonía Colombiana, Theodor Koch-Grunberg y Richard Evan Schultes.

La Misión





Es una película británica de 1986 dirigida por Roland Joffé e interpretada por Robert De Niro, Jeremy Irons, Ray McAnally y Aidan Quinn en los papeles principales, ganadora de varios premios cinematográficos internacionales. Para darle un hilo conductor al drama, quizá se toma como fuente de inspiración la vida del sacerdote jesuita, misionero y escritor peruano Antonio Ruiz de Montoya (Lima, 1585 – Lima, 11 de abril de 1652)

viernes, 22 de mayo de 2015






K. Kraus

La necesidad puede hacer de todo un hombre un periodista, pero no de toda mujer una prostituta.



Alfonsina Storni

Paz

Vamos hacia los árboles, el sueño
Se hará en nosotros por virtud celeste
Vamos hacia los árboles, la noche
Nos será blanda, la tristeza leve
Vamos hacia los árboles, el alma
Adormecida de perfume agreste
Pero calla, no hables, sé piadoso,
No despiertes los pájaros que duermen

Juan Rulfo

Hay aire y sol,
hay nubes.
Allá arriba un cielo azul
y detrás de él
tal vez haya canciones;
tal vez mejores voces...
Hay esperanza, en suma.
Hay esperanza para nosotros,
contra nuestro pesar.



The piano